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Anunciación, La [Fra Angelico]
Hacia 1425-1428, témpera y oro sobre tabla, 194 x 194 cm, en el banco: Nacimiento y desposorios de la Virgen, Visitación, Epifanía, Purificación, Tránsito de la Virgen [P15].
Según la Cronaca quadripartita, iniciada por Fra Giovanni Tolosani en 1462 y que narra la historia del convento de Santo Domingo en Fiesole, a las afueras de Florencia, cuando en 1435 se consagró su iglesia acogía tres altares de Fra Angelico: un tríptico cuya tabla central con la Virgen y el Niño con ángeles (in situ), la Coronación de la Virgen (Musée du Louvre, París) y La Anunciación (Prado). Allí estaban cuando a mediados del siglo xvi escribió Vasari sus Vidas, situando La Visitación en un altar a la derecha del coro. La identificación de la obra del Prado con la descrita por la Cronaca quadripartita ha sido decisiva a la hora de fijar su cronología y despejar dudas sobre su adscripción a Fra Angelico, negada entre otros por Pope-Henessy, quien la creía obra de taller posterior a La Anunciación de Cortona (1432) y fechable en torno a 1445. Muy al contrario, la obra del Prado fue la primera de las muchas versiones que de este pasaje evangélico pintó Fran Angelico a lo largo de su carrera. La datación de esta obra hacia 1425-1428 es igualmente plausible desde premisas estilísticas. Fue pintada en un momento decisivo en el arte florentino, cuando trabajaban en la ciudad epígonos del gótico internacional como Lorenzo Monaco o Gerardo Starnina, pintores familiarizados con las innovaciones nórdicas (Gentile da Fabriano), y artistas «revolucionarios» como Masaccio, Brunelleschi o Donatello. Fra Angelico bebió de todos ellos. Así, la minuciosa representación de flores y objetos, que paulatinamente desaparecerá en su producción, deriva de Gentile da ­Fabriano, responsable también de la voluntad de unificar el espacio mediante la arquitectura; mientras el intento de profundidad espacial de la camera ­virginis remite a los frescos de Masolino y Masaccio en la capilla Brancacci. Se ha sugerido igualmente que la arquitectura, sin los resabios góticos aún presentes en la Coronación de la Virgen (Musée du Louvre, París), derivaría de la perdida Anunciación de Masaccio para San Nicolás sobre el Arno en Florencia. Finalmente, la estructura que cobija La Anunciación fue de las primeras en seguir la recomendación dada en 1425 por Filippo Brunelleschi para los retablos de San Lorenzo, que de­bían ser cuadrados y sin adornos (tabula quadrata et sine civoriis). Por otra parte, La Anunciación presenta elementos característicos del arte de Fra Angelico en aquellos años que desa­parecerán con posterioridad, como los colores brillantes, las letras cúficas en los ropajes de María y Gabriel, la ornamentación con pastiglia de la predela, o las letras del marco, muy similares a los del Tríptico de San Pedro Mártir (Museo di San Marco, Florencia). Más aún, que se trate de una obra tan temprana explicaría ciertos titubeos de su autor, perceptibles en el deficiente manejo de la perspectiva, el carácter etéreo de la arquitectura, o el limitado conocimiento de la anatomía. Frente a estas novedades formales, la iconografía es más tradicional, mostrando la tabla central el ciclo de la pérdida (Adán y Eva expulsados del Paraíso) y salvación del hombre (Anunciación de María), y los cinco paneles de la predela otros tantos episodios de la vida de la Virgen. El tratamiento de la Anunciación deriva del fresco de igual tema en la iglesia de la Anunciación, imagen de mediados del siglo XIV que condicionó poderosamente la representación de este pasaje evangélico en la Florencia del renacimiento. Se han apuntado dos posibles patronos para La Anunciación: Angelo di Zanobi di Taddeo Gaddi y Bernardo Bartolini. Ambos candidatos están avalados por sugerentes credenciales. El primero, casado en 1424 con Maddalena di Niccolò Ridolfi, procedía de una familia muy relacionada con el medio pictórico florentino como sobrino de Agnolo Daddi y nieto de Taddeo Gaddi (o de su hermano Luigi). Hombre rico y de gran cultura como atestigua su biblioteca, fue el primer patrón conocido de Fra Angelico y poseía numerosas conexiones familiares con la orden dominica, siendo uno de los benefactores de Santo Domingo. Respecto a Bartolini, que profesó como fraile en Santo Domingo en 1426, pertenecía a una rica familia florentina extraordinariamente devota de la Anunciación para la que Fra Angelico había trabajado con anterioridad. La Anunciación fue vendida por la comunidad de Fiesole en 1611 para sufragar la construcción de un nuevo campanario, adquiriéndola Mario Farnesio para el duque de Lerma, quien la donó a la iglesia del convento de los dominicos de Valladolid. Dado el desconocimiento de Fra Angelico en España a principios del siglo XVII, su llegada solo se explica por el predicamento alcanzado en la corte por La Anunciación, copias de la cual remitían periódicamente los grandes duques de Toscana desde la década de 1580. En fecha desconocida pasó a las Descalzas Reales de Madrid, y de allí al Museo del Prado en 1861.

Miguel Falomir

Bibliografía

  • Cole Ahl, D., «Fra Angelico: A New Chronology for the 1420s», Zeitschrift Für Kunstgeschichte, 43, Berlín, 1980, pp. 360-381.
  • Laclotte, Michel, «El retablo de la Anunciación. Fra Angelico», Obras maestras del Museo del Prado, Madrid, Fundación Amigos del Museo del Prado, 1996, pp. 17-25.
  • Orlandi, S., Beato Angelico: Monografia storica della vita e delle opere, con un'appendice di nuovi documenti inediti, Florencia, Leo S. Olschki, 1964.
  • Strehlke, C. B., «Fra Angelico Studies», Painting and Illumination in Early Renaissance Florence 1300-1450, cat. exp., Nueva York, Metropolitan Museum of Art, 1995, pp. 25-42.
La Anunciación [Fra Angelico]
Lupa
La Anunciación [Fra Angelico]
 
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