Enciclopedia online

Bacanal de los andrios, La [Tiziano]
Hacia 1523-1526, óleo sobre lienzo, 175 x 193 cm, firmado [P418].
Esta obra forma parte, junto a Ofrenda a Venus (1518-1519, Prado) y Baco y Ariadna (1523, National ­Gallery, Londres), de las tres pinturas de tema mitológico realizadas por Tiziano con destino al llamado camerino ­d'alabastro, encargado por Alfonso i de Este, III duque de Ferrara, a finales de la segunda década del siglo XVI. Alfonso i era hermano de la célebre Isabel de Este, duquesa de Mantua que, con anterioridad había realizado en esta ciudad otro famoso camarín con pinturas, entre otros, de Andrea Mantegna, que su hermano pretendía emular y superar. Para ello llamó a algunos de los más importantes artistas de la Italia de su momento, como Giovanni Bellini, Rafael, Fra Bartolomeo o Dosso Dossi. El primero de ellos realizó en 1514 una Fiesta de los dioses (National Gallery of Art, Washington), que más tarde fue modificada y terminada por ­Tiziano. Varios de estos encargos, como los de Rafael y Fra Bartolomeo, nunca llegaron a realizarse y otros se han perdido o son de identificación dudosa. Por ello, a la postre, el protagonista artístico de este importante conjunto fue Tiziano, quien realizó, además de esta Bacanal de los andrios, las dos obras mencionadas. ­Como indican ya las fuentes antiguas, el texto que inspiró esta pintura, así como su compañera del Prado, fue el de Imágenes, de Filóstrato el Joven, cuya traducción por Mario Equícola, manuscrita, se disputaban Isabel y su hermano en los años en los que se estaban realizando estas obras. Se trataba de un escrito en el que su autor describía una serie de cuadros de tema mitológico que adornaba una villa situada en las proximidades de Nápoles. Estamos ante el artificio retórico de la ekfrasis, muy bien conocido en la Antigüedad y el renacimiento, por el que se describían literariamente obras de arte, en este caso del mundo clásico. La utilización, por tanto, de esta peculiar fuente literaria nos remite a las claras intenciones de Alfonso I de recrear en su palacio de Ferrara el ambiente pictórico de una «casa de los antiguos», un deseo muy característico de ciertas capas de la aristocracia y los ambientes cultos de la Italia de principios del siglo XVI; a esta pretensión deberíamos añadir la no menos extraordinaria de Tiziano de emular a la casi totalmente perdida, desconocida y, sin embargo, muy prestigiosa «pintura de los antiguos». Es muy difícil determinar el programa concreto del camerino d'alabastro de Ferrara, si es que éste existió en algún momento. Los temas elegidos parecen querer evocar el mundo báquico y festivo descrito por la literatura clásica, así como el papel de Venus, el amor y el deseo, como fuente de placer. La pérdida de la consciencia a través del vino, la danza, la música, el sueño o el amor es otro de los temas que surcan las pinturas de Tiziano para este lugar. Concretamente, La bacanal de los andrios describe los efectos del vino en los habitantes de esta isla, tan especialmente favorecida por Dionisos que algunos de sus manantiales y ríos, como el que aparece en primer plano, no llevan agua, sino vino. Tan importantes en el cuadro como este elemento resultan la danza y la música, de manera que en un papel situado en la parte inferior central, Tiziano ha incluido las notas y el texto de un canon del músico flamenco Adrian Willaert con esta significativa letra: «Qui boyt et ne ­reboyt / ne seet qui boyre soit» (Quien bebe y no vuelve a beber / no sabe lo que es beber). Tiziano ha resuelto la descripción de Filóstrato como una escena en forma de amplio friso en la que conviven personajes danzantes, otros que escancian vino, otros reclinados, algunos de los cuales portan instrumentos musicales, un desnudo femenino en primer plano y un niño que orina en el río de vino. El grupo es un prodigio, a la vez de orden compositivo y profundo dinamismo, conseguido a través de una enorme variedad de posturas que otorgan al cuadro, al mismo tiempo, unidad, equilibrio y diversidad, todo ello envuelto en una húmeda atmósfera que nos describe la isla de Andros. Conseguir este sentido atmosférico y colorista, muy similar al de Ofrenda a Venus, es el que inclina a Tiziano, precisamente, a modificar el fondo, seguramente mucho más ­seco, de la obra inicial del camarín, es decir, La fiesta de los dioses, de Bellini. Todo ello, sin duda, para conseguir esa «atmósfera que todo lo envuelve» de la que escribe Filóstrato en la introducción de su mencionado libro Imágenes. Las tres obras para el camarín de Ferrara constituyen uno de los momentos clave en la evolución del joven Tiziano, quien supera en su concepción del género mitológico tanto a sus maestros Giorgione y Bellini como a las pinturas de este tipo que él mismo había realizado poco antes. Al sentido estático, reposado y normalmente críptico habitual hasta este momento en la pintura mitológica del norte de Italia (recordemos, por ejemplo, su Amor sacro y Amor profano de la Galleria Borghese de Roma, o El concierto campestre, Musée du Louvre, París), Tiziano opone ahora una nueva concepción pictórica, dinámica, profundamente vital, a la que aplica un colorido brillante y una atmósfera suave, propios de sus primeras maneras, que pro­ceden, como es sabido, de los dos maestros ya indicados. El espíritu de la Antigüedad que impregna esta pintura no se reduce tan solo a la inspiración en el motivo de Ariadna dormida en el desnudo del primer término, ni a la cita del Laocoonte en Baco y Ariadna (Londres), sino a un empaparse en profundidad del ­sentido vital y panteísta tan frecuente en la literatura clásica, que transforma su visión de la misma por encima de la erudición y la arqueología, todavía tan presente en Andrea Mantegna y las pinturas de Pietro Perugino y Lorenzo Costa del studiolo de Mantua, encargado, como hemos dicho, por Isabel de Este. Ésta es la razón por la que estas revolucionarias obras causaron tan profundo impacto cuando, a partir de 1598 y hasta 1638, formaron parte de las colecciones Aldobrandini y ­Ludovisi en Roma. Allí fueron copiadas por Rubens, ­cuyas versiones pueden hoy verse en el Nationalmuseum de Estocolmo, y sirvieron de inspiración, por ejemplo, a Van Dyck o ­Poussin, siendo pro­tagonistas del neovenecianismo que caracterizaba la pintura romana de la década de los treinta del siglo XVII. Por eso, cuando el conde de Monterrey gestionó su venida a Madrid, ya que fueron ofrecidas por Ni­ccolò Ludovisi en 1637 a Felipe IV como pago del Estado de Piombino, Do­menichino y otros artistas romanos ­lloraron amargamente. En efecto, Roma perdía varias de sus más importantes pinturas, como nos recuerda también Boschini en su poema La carta del navegar ­pittoresco, publicada en Venecia en 1660. Felipe IV apreciaba sobremanera este cuadro, así como su pareja Ofrenda a Venus. Por ello formaban parte muy impor­tante de las llamadas bóvedas de ­Tiziano, situadas en la planta baja o cuarto de verano del Real Alcázar de Madrid, donde el rey había ubicado su colección de desnudos.

Fernando Checa Cremades

Bibliografía

  • Beroqui, Pedro, Tiziano en el Museo del Prado, Madrid, Hauser y Menet, 1949.
  • Cavalli-Björkman, Görel (ed.), Bacchanals of ­Titian and Rubens: Papers Given at a ­Symposium in a Nationalmuseum, Estocolmo, Nationalmuseum, 1987.
  • Checa Cremades, Fernando, Tiziano y la monarquía hispánica. Usos y funciones de la pintura veneciana en España. Siglos XVI y XVII, Madrid, Nerea, 1994.
  • GONZÁLEZ RODRÍGUEZ, Antonio M., «Iconografía y música en la Bacanal de los andrios de Tiziano», Tiziano y el legado veneciano, Barcelona, Galaxia Gutenberg-Círculo de Lectores, 2005, pp. 73-102.
  • Hope, Charles, «The Camerini d'Alabastro of Alfonso d'Este», The Burlington Magazine, cxiii, Londres, 1971, pp. 641-650 y 712-723.
  • Walker, John, Bellini and Titian at Ferrara. A Study of Styles and Taste, Londres, Phaidon Press, 1956.
  • Wethey, Harold Edwin, The Mithological and Historical Paintings. The Paintings of Titian, Londres, Phaidon Press, 1975, t. III.
  • Wind, Edgar, Bellini's Feast of the Gods. A Study in Venetian Humanism, Cambridge, Harvard University Press, 1948.
La bacanal de los andrios [Tiziano]
Lupa
La bacanal de los andrios [Tiziano]
 
Ministerio de Cultura. Gobierno de España; abre en ventana nueva
España es cultura Spain is culture
Copyright © 2014 Museo Nacional del Prado.
Calle Ruiz de Alarcón 23
Madrid 28014
Tel. +34 91 330 2800.
Todos los derechos reservados