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“La Horeya del Musico es come loyo del pintor"
14 de marzo de 2025
Un recorrido musical por el espacio vital del Greco desde su llegada a Venecia (1567) hasta sus primeros años en Toledo (1587)
El programa de concierto, diseñado exprofeso para la exposición El Greco. Santo Domingo el Antiguo, ofrece un recorrido por el paisaje sonoro del pintor a lo largo de su vida, ilustrando algunas de sus pinturas recogidas en la exposición con obras musicales del momento.
Podremos escuchar obras de grandes compositores como Orlando di Lasso (1532-1594), Cristóbal de Morales (1500-1553), Claudio Merulo (1533-1604), Mateo Flecha, el Joven (c.1530-1604), Andrea Gabrielli (c.1520-1586), Giovanni Maria Nanino (c. 1544-1607), Diego Ortiz (c. 1510-c. 1576), G. P. da Palestrina (1525-1594), Tomás Luis de Victoria (c. 1548-1611), Alonso de Tejeda (c. 1540-1628), Fabrizio Caroso (c. 1531-c. 1605), Antonio de Cabezón (1510-1566) y Andrés de Torrentes (c. 1510-1580), maestro de capilla de la Catedral de Toledo.
Selección y asesoramiento musicológico de Carlos Martínez Gil.
Con el apoyo del Proyecto I
D, liderado por el ICCMU, Espacios, géneros y públicos de la música en Madrid (MadMusic-CM, PHS-2024/PH-HUM-194) subvencionado por la Comunidad de Madrid.
RDF
Exposición relacionada
El Greco. Santo Domingo el Antiguo
18/2/2025 - 15/6/2025
- Horario
- 14 de marzo de 2025 a las 19.00 h
- Lugar de realización
- Auditorio
- Precio
- 12 €
- Entradas
- Entradas a la venta en taquillas
Entradas online agotadas
Multimedia
Actividad
Intérpretes
La Violondrina, dirigido por la Violagambista María Saturno
- Plantilla
- Agnieszka Grzywacz, Soprano
- Jorge López-Escribano, Órgano y Clave
- María Saturno, Viola da gamba Soprano
- Lixsania Fernández, Viola da gamba Tenor y Mezzo Soprano
- María Medina, Viola da gamba Bajo
- Sara Ruiz, Viola da gamba Bajo
- Lectura de textos
- Carlos Martínez Gil
- Teresa Martín Tadeo
El Ensamble musical La Violondrina fue creado en 2018 por la instrumentista María Saturno. De plantilla versátil, se dedica al repertorio de los siglos XVI al XVIII, con especial interés en retratar el ambiente y las historias de las piezas o en revisitar obras y compositores desatendidos.
La palabra “violondrina”, invención del poeta chileno Vicente Huidobro, alude aquí a los instrumentos, al vuelo y al viaje de la música.
En el verano de 2023 la agrupación grabó su primer CD, que incluyó obras de dos impresos: II primo libro di canzonette a quattro voci (Venecia, 1593) e Il primo libro di ricercari a quattro voci cantabili (Palermo, 1596), ofreciendo así el primer monográfico de Sebastián Raval.
María Alejandra Saturno Pérez
Violonchelista y violagambista venezolana-italiana, egresada del Instituto Universitario de Estudios Musicales, Caracas, Venezuela, ha participado en clases magistrales con los maestros Wieland Kuijken, Jordi Savall, Guido Balestracci, Bettina Hoffmann, Vittorio Ghielmi y Juan M. Quintana.
Entre 2009 y 2011 completó en Bremen, Alemania, un postgrado en interpretación, mención viola da gamba con Hille Perl y Joshua Cheatham. En España, donde reside desde 2011, ha obtenido el premio extraordinario de fin de estudios en el CSM de Vigo bajo la tutoría de Sara Ruiz, y un sobresaliente en el Máster en Música española e hispanoamericana de la Universidad Complutense de Madrid.
En Venezuela fue miembro de la Orquesta Sinfónica Simón Bolívar y la Camerata Renacentista de Caracas, así como de varias importantes agrupaciones de cámara.
En Europa forma parte de diversos proyectos como músico de sesión para La Chimera Ensemble, Música Ficta, Nao d'Amores, Recóndita Armonía, Nereydas, Delirivm Música, La Grande Chapelle, Speculum, Orquesta Barroca de Sevilla y Les Inégales.
Actualmente es profesora de viola da gamba en el Real Conservatorio Superior de Música de Madrid.
Programa
‘La Horeya del Musico es come loyo del Pintor’ (1)
Un recorrido musical por el espacio vital del Greco desde su llegada a Venecia (1567) hasta sus primeros años en Toledo (1587)
PRELUDIO: DESDE SU GRECIA NATAL
- Orlando di Lasso (1532-1594): Sibylla Delphica, “Non tarde veniet tacita sed mente tenendum…” (“No llegará tarde, sino en secreto…), de las Prophetiae sibyllarum (c.1556-1560).
- Cristóbal de Morales: “Juizio fuerte será dado…”, estribillo para el Canto de la Sibila de la catedral de Toledo (cantoral polifónico nº 21, Archivo de la catedral de Toledo).
I. VENECIA (1567-1570)
- Claudio Merulo (c. 1530-1604): Canzon Decima Ottava (de Canzoni per sonare, Venecia, 1608).
- Mateo Flecha, ‘el joven’ (c.1530-1604): “¡Ay de mí qu’en tierra agena!”, villancico spagnuolo (en el Primo Libro di madrigali, Venecia, 1568).
- Andrea Gabrielli (c. 1520-1586): Canzon francese detta Petit Jacquet (en Canzoni alla francese per sonar sopra istromenti da tasti, Venecia, 1571).
II. ROMA (1570-1576)
- Diego Ortiz (c. 1510-c. 1576): Recercada sesta sobre la romanesca (Tratado de glosas sobre cláusulas y otros géneros de puntos en la música de violones, Roma, 1553).
- Giovanni Maria Nanino (c. 1544-1607): “Erano i capei d’oro a l’aura sparsi…” (“Estaban los cabellos de oro al aire sueltos…), madrigal sobre el soneto XC de Francesco Petrarca (Il primo libro di madrigali a cinque voci, Venecia, 1579).
- Diego Ortiz (c. 1510-c. 1576): Recercada settima sobre la romanesca (Tratado de glosas sobre cláusulas y otros géneros de puntos en la música de violones, Roma, 1553).
III. ESPAÑA: TOLEDO, SUS PRIMEROS AÑOS (1577-1587)
- Los retablos de Santo Domingo el Antiguo (I) - 1577-1579. Retablo central: la Asunción de la Virgen.
- Giovanni Pierluigi da Palestrina (1525-1594): Assumpta es Maria, motete In Assumptione Beatae Mariae Virginis (Offertoria tutius anni, Roma, 1593).
- San Lorenzo de El Escorial (1580-1581)
- Antonio de Cabezón (1510-1566): Diferencias sobre el canto del caballero (Obras de Música para tecla, arpa y vihuela, de Antonio de Cabeçon, Músico de la cámara y capilla del rey Don Philippe nuestro Señor, recopiladas y puestas en cifra por Hernando de Cabeçon su hijo, Ansimesmo músico de cámara y capilla de su Magestad, Madrid, 1578).
- Los retablos de Santo Domingo el Antiguo (II) - 1577-1579. Retablo central: la Santísima Trinidad.
- Tomás Luis de Victoria (c. 1548-1611): Benedicta sit Sancta Trinitas, motete In festo Sanctissima Trinitatis (Motecta quae partim quaternis, parti quinis, alia senis, alia octonis vocibus concinuntur (Venecia, 1572).
- Escenas de la vida cotidiana (I)
- 10.- Anónimo: ¡Oh, dulce suspiro mío!, villancico (Cancionero de la Casa de Medinaceli).
- Los retablos de Santo Domingo el Antiguo (III) - 1577-1579. Retablo lateral de la izquierda: Adoración de los pastores.
- Canto llano: Primera parte del Credo.
- Anónimo: Fabordón sobre el “Et incarnatus est” del Credo, procedente de un libro manuscrito de canto llano del monasterio de Santo Domingo el Real en Toledo (siglo XVI).
- Antonio de Cabezón: Fabordón y glosas del 6º tono (Obras de Música para tecla, arpa y vihuela…, Madrid, 1578).
- Escenas de la vida cotidiana (II)
- Fabrizio Caroso (c. 1531-c. 1605): Balletto Amor costante (Il ballarino, Venecia, 1581).
- Los retablos de Santo Domingo el Antiguo (IV) - 1577-1579. Retablo lateral de la derecha: La Resurrección de Cristo.
- Alonso de Tejeda (c. 1540-1628): Surrexit Pastor bonus, motete In festo Resurrectionis Domini (Liber tertius sacrarum cantionum) (2)
- Escenas de la vida cotidiana (III)
- Andrés de Torrentes (c. 1510-1580): Haec Toletana nobilis, himno In festo Sancte Leocadie, (Cantoral polifónico de la catedral de Toledo nº 18).
(1) Nota marginal del Greco en I dieci libri dell'architettura de Marco Vitruvio, editado en Venecia en 1556 (Biblioteca Nacional de Madrid).
(2) Edición de Jorge Martín.
Notas al programa
La interpretación musical que pretende reproducir una determinada obra tal como pudo sonar en su tiempo de creación puede ser, en la actualidad y desde nuestro punto de vista una opción más que una obligación. Y más si se tiene en cuenta que el público, los oyentes, las circunstancias que la generaron son hoy en día totalmente diferentes a los de entonces. Además, ¿hubo en su momento una sola manera –ideal, modélica, única– de ser reproducida? En cualquier caso, la elección debería estar siempre exigida por la honestidad, no tratando de hacer pasar por auténtico lo que en realidad pudiera ser un estereotipo que se repite sin una solidez suficiente.
La interpretación de la llamada música antigua ha adquirido en la actualidad una enorme dimensión y desarrollo, de tal manera que –pensamos– se hace necesario buscar un equilibrio entre los criterios de reconstrucción histórica y aquellos otros que se han ido incorporando desde la experiencia acumulada en las últimas décadas por sucesivas generaciones de intérpretes y oyentes, y que han venido adaptándose con naturalidad a una nueva sonoridad en esta clase de repertorio. Somos conscientes de que la formación orgánica de nuestro grupo no obedece a los criterios convencionales de interpretación de alguna de las piezas que presentamos, pero nuestra propuesta no tiene por objetivo una fidelización de los parámetros preestablecidos para cada género, sino más bien recrear el ambiente sonoro en el que transcurrió la vida cotidiana del Greco en aquellos lugares por los que transitó hasta los primeros años de su establecimiento en Toledo.
Empezamos nuestro viaje evocando el oráculo de Delphos, que nos sirve para unir el alfa con la omega en el periplo que llevaría al pintor griego desde la isla de Creta hasta su Toledo de adopción, en cuya catedral se venía haciendo tradicionalmente desde el siglo XII el Canto de la Sibila en la noche de Navidad, fruto de una cristianización medieval en la que se equiparaba a las sibilas con los profetas bíblicos, anunciadoras asimismo de la venida del Hijo de Dios. En Toledo, los versos de la Sibila formaban parte de la 6.ª lección de los maitines de Navidad. En el Ceremonial del racionero Juan Rincón, manuscrito datable entre 1556 y 1585, se anota ya la melodía cantada en castellano y, unos años antes, Cristóbal de Morales, maestro en la catedral entre 1545 y 1547, aportaba una versión de la melodía a cuatro voces al estilo del fabordón. Paralelamente, y alejado del carácter austero castellano, Orlando di Lasso compuso un ciclo de doce motetes bajo el título Prophetiae Sibyllarum en las que mostraba un expreso interés por el cromatismo para reflejar el halo misterioso que rodeaba a las profetisas clásicas.
En 1567, un joven pintor de 26 años llamado Doménikos Theotokópoulos llegaba a Venecia en busca de oportunidades, y un consagrado músico como Lasso visitaba una vez más la Ciudad de los Canales para revisar la publicación de su cuarto libro de madrigales. Si los pintores noveles acudían a Venecia seducidos por la fama de grandes maestros como Tiziano, Tintoretto, Bassano o Veronese, los músicos, por su parte, identificaban a la ciudad como el mejor cauce para difundir internacionalmente sus obras a través de la imprenta. Venecia era el principal centro de edición musical durante el siglo XVI, con talleres tan prestigiosos como los de Gardano y Scotto, y allí acudían compositores de toda Europa para publicar sus obras aprovechando las ventajas que les ofrecía la nueva tecnología. Durante los tres años de residencia del Greco, salió de sus imprentas un considerable número de publicaciones musicales, entre las que figuran los tres ejemplos que hemos elegido para este concierto. Claudio Merulo y Andrea Gabrieli, ambos organistas en la basílica de San Marcos, compusieron una gran cantidad de música para tecla, difundida a través de la imprenta; el primero publicó en 1567 sus Ricercari d’intavolatura d’organo, y Gabrieli hizo otro tanto con sus Canzoni alla francese en 1571. No faltaron compositores españoles en recurrir a la tipografía veneciana como Francisco Guerrero, con un libro de motetes en 1570, o Mateo Flecha el Joven, que en 1568 editó un libro de madrigales dedicado al emperador Maximiliano II de Austria, a quien servía por mediación de su esposa María, hija de Carlos I de España.
Su cercanía al círculo del cardenal Alessandro Farnesio, en cuyo palacio estuvo alojado el Greco en sus primeros años romanos, lo familiarizó, sin duda, con un ambiente sonoro y artístico de singular riqueza. En otro palacio no muy lejano sitúan recientes investigaciones al músico toledano Diego Ortiz como famigliare al servicio de la familia Colonna, precisamente entre 1572 y 1576, años en los que el pintor residía en la Ciudad Eterna, por lo que no resultaría desatinado pensar que pudieran haber coincidido en alguna ocasión. Siendo Ortiz un referente para el desarrollo de la música instrumental con su Tratado de glosas, editado en Roma en 1553, su actividad profesional estaba asociada hasta el momento con Nápoles, en donde había servido al III duque de Alba, Fernando Álvarez de Toledo. En septiembre de 1572, una vez fuera del palacio Farnesio, el Greco ingresó en la Accademia di San Luca como pintor de miniaturas, creando a finales de año su propio taller. Por entonces, el compositor Giovanni María Nanino era el maestro de capilla en Santa Maria Maggiore, de la que dependían las fiestas y actos religiosos de la iglesia de San Lucas a la que pertenecía la Accademia.
El Greco llegó a Toledo en la primavera de 1577 como consecuencia de ciertos contactos que había establecido en Roma y que le facilitaron la obtención de su primer contrato en la ciudad castellana: el de los retablos del monasterio cisterciense de Santo Domingo el Antiguo. Evocaremos musicalmente los dos grandes lienzos del retablo central y de los dos laterales y lo haremos con obras estrechamente vinculadas con el plan iconográfico a que obedecen. En 1571, al poco de llegar el Greco a Roma, Palestrina fue nombrado compositor de la Capilla Papal. Su motete Assumpta es Maria ilustra a la perfección el cuadro central de Santo Domingo dedicado a la Asunción de la Virgen, en que María asciende a los cielos sostenida por la luna creciente y rodeada de ángeles, una composición con claras reminiscencias venecianas por cuanto recuerda la homónima obra de Tiziano en la iglesia de los Frari de Venecia, pero dándole un tratamiento muy personal. Por encima de este lienzo, el gran cuadro de la Santísima Trinidad se hermana con el mundo sonoro de Tomás Luis de Victoria, un compositor también residente en Roma durante la estancia del cretense, y más en concreto con su motete Benedicta sit Sancta Trinitas, editado en Venecia en 1572. De un lado, la imagen de la Adoración de los pastores remite a la frase “et incarnatus est de Spiritu Sancto ex Maria Virgine”, extraída del Credo, y que hemos iluminado con un sencillo fabordón procedente de un manuscrito de canto llano que guarda el otro monasterio toledano de Santo Domingo, apellidado el Real. Del otro lado, la Resurrección de Cristo nos da pie para adentrarnos de nuevo en la catedral de Toledo y recurrir a uno de los cuatro maestros que gobernaron su capilla de música sucesivamente durante los cuarenta y siete años en que el Greco habitó en la ciudad: Andrés de Torrentes (1571-1580), Ginés de Boluda (1580-1593), Alonso Lobo (1593-1618) y Alonso de Tejeda (1605-1618). De este último hemos seleccionado un motete para la fiesta de la Resurrección procedente de un cantoral conservado en la catedral de Zamora, de donde era natural.
Además de las referencias musicales relacionadas con los retablos de Santo Domingo el Antiguo, la adaptación del Greco a la ciudad de Toledo se fue manifestando en diversos aspectos relacionados con su vida cotidiana. A su llegada contaba con 35 años, y allí se encontró con una pequeña colonia de compatriotas, algunos de los cuales habitaban en una posada cercana a la Puerta del Sol; en esta conoció a Jerónima de las Cuevas, madre de su hijo Jorge Manuel, con la que nunca llegaría a casarse.
El pintor Jusepe Martínez escribió unos sesenta años después de la muerte del Greco: “Ganó muchos ducados, mas los gastaba en demasiada ostentación de su casa, hasta tener músicos asalariados para, cuando comía, gozar de toda delicia”. Ninguna otra referencia sobre el pintor vuelve a mencionar este extremo. Entre sus casi 300 pinturas catalogadas, apenas unas pocas contienen escenas musicales en forma de agrupaciones angélicas que coronan la parte superior de la composición, y a la que glorifican con laúdes, violones, flautas, arpas o pequeños clavicordios.
Entre las celebraciones más fastuosas en las que participó el Greco, como ciudadano y artista, está la recepción de los restos de la santa local Leocadia en 1587, con presencia del propio Felipe II, y en la que el pintor recibió el encargo de dos arcos para el adorno de las calles por las que pasaría el cortejo. Aunque el maestro Torrentes había fallecido unos años antes, su himno a Santa Leocadia debió de ser entonado por la capilla catedralicia en tan señalada ocasión. En este preciso momento el Greco se encontraba embarcado en la realización de una de sus obras más deslumbrantes: El entierro del señor de Orgaz, un encargo de la iglesia de Santo Tomé, de la que era parroquiano.
Carlos Martínez Gil, Musicólogo
Textos (Traducciones)
ORLANDO DI LASSO: SIBYLLA DELPHICA
Non tarde veniet tacita sed mente tenendum
hoc opus; hoc memori semper qui corde reponet,
huius pertentant cor gaudia magna Prophetae
eximii, qui virginea conceptus ab alvo prodibit,
sine contactu maris, omnia vincit hoc
naturae opera: at fecit, qui cuncta gubernat.
Traducción
No llegará tarde, sino en secreto; quien guarde
esto en su corazón y lo recuerde siempre
deberá considerar este oráculo, henchirán su corazón
los grandes gozos del profeta concebido
por el ilustre vientre de una virgen. Esto contradice
las leyes de la naturaleza, pero lo ha hecho quien todo lo gobierna.
CRISTÓBAL DE MORALES: CANTO DE LA SIBILA
Juizio fuerte será dado
y muy cruel de muerte.
MATEO FLECHA, “EL JOVEN”: ¡AY DE MÍ, QU’EN TIERRA AGENA!
¡Ay de mí, qu’en tierra agena
me veo y sin alegría!
¿quándo me veré’n la mía?
¡Ay, que vivo en tierra estraña
vida triste y sin ventura,
adonde la vida engaña
y la muerte me asegura!
¡Ay de mí, qu’en tierra oscura
me veo y sin alegría!
¿quándo me veré’n la mía?
GIOVANNI MARIA NANINO: ERANO I CAPEI D’ORO
Erano i capei d’oro a l’aura sparsi,
che’n mille dolci nodi gli avolgea;
e’l vago lume oltra misura ardea
di quei begli occhi, ch’or ne son sì scarsi;
e’l viso di pietosi color farsi,
non so se vero o falso, mi parea:
i’che l’ésca amorosa al petto avea,
qual meraviglia se di sùbito arsi?
Non era l’andar suo cosa mortale,
ma d’angelica forma; e le parole
sonavan altro che pur voce umana:
uno spirto celeste, un vivo sole
fue quel ch’i’ vidi; e se non fosse or tale,
piaga per allentar d’arco non sana.
Traducción
Estaban los cabellos de oro al aire sueltos,
que en mil dulces nudos los envolvía;
y ardía sobremanera la dulce luz
de aquellos bellos ojos, que hoy tan poco la tienen;
y el rostro de compasivo color volverse,
no sé si verdadero o falso, me parecía:
yo, que la amorosa yesca en el pecho tenía,
¿por qué asombrarnos si en seguida ardí?
No era su caminar cosa mortal
sino de angelical forma; y las palabras
sonaban diversamente de la voz humana.
espíritu celeste, vivo sol,
fue lo que vi; y si no fuese hoy tal,
no se cura la herida porque se afloje el arco.
GIOVANNI PIERLUIGI DA PALESTRINA: ASSUMPTA ES MARIA
Assumpta est Maria in caelum:
Gaudent Angeli collaudantes
benedicunt Dominum.
¡Alleluia, Alleluia!
Traducción
María es llevada al cielo:
los Ángeles se regocijan, alaban,
bendicen a Dios.
¡Alleluya, Alleluya!
TOMÁS LUIS DE VICTORIA: BENEDICTA SIT SANCTA TRINITAS
Benedicta sit sancta Trinitas
atque indivisa Unitas:
la confesamos
porque ha tenido misericordia con nosotros.
¡Alleluya, Alleluya!
Traducción
Bendita sea la Santísima Trinidad
e indivisa Unidad:
confitebimur ei
quia fecit nobiscum misericordiam suam.
¡Alleluia, Alleluia!
ANÓNIMO: ¡OH, DULCE SUSPIRO MÍO!
¡Oh, dulce suspiro mío!,
no querría dicha más
que verme donde tú vas,
y hallarme donde te envío.
Suspiro, llévame en ti
aunque dentro de ti voy
pues, cada uno que doy,
me lleva el alma tras sí.
Anda, ve, que yo confío
que mi bien verá qual vas,
que yo no deseo más
que hallarme donde te envío.
ALONSO DE TEJEDA: SURREXIT PASTOR BONUS
Surrexit Pastor Bonus,
qui animam suam posuit pro ovibus suis
et pro grege suo mori dignatus est.
Alleluia.
Traducción
Resucitó el Buen Pastor,
el que dio su vida por sus ovejas
y se dignó morir por su rebaño.
Aleluya.
ANDRÉS DE TORRENTES: HAEC TOLETANA NOBILIS
In festo Leocadiae
quod celebrator
hymnum canamus gloriae
Regi coelestis curiae.
Haec Toletana nobilis
fuit sancta laudabilis
quae moribus et titulis
fulsit atque mirabilis.
Quae carceris supplicio
fuit data pro alio
sibi dando martyrio
vel feriendo gladio.
Ubi commisit spiritum
Deo, qui propter meritum
suplicantis et gemitum
confregit hostis fremitum.
Non ipsi demus gloriam,
qui suis dat victoriam
et sanctam Leocadiam
duxit ad coeli curiam. Amen.
Traducción
En la fiesta de Leocadia
que se celebra,
¡cantemos un himno de gloria
al Rey de la corte celestial!
Esta noble toledana
era una santa digna de elogio
que brillaba en costumbres
y títulos, y era maravillosa.
Padeció los tormentos de la prisión
en el lugar de otro,
entregándose al martirio
al ser golpeada con la espada.
Allí encomendó su espíritu
a Dios, quien por mérito,
suplicando y gimiendo
rompió el rugido del enemigo.
Demos gloria a Aquél
que da la victoria a los suyos
y Santa Leocadia
condujo a la corte del Cielo. Amen.
