El recorrido <em>TITULORECORRIDO</em> se ha creado correctamente. Añade obras desde la página de Colección
Añadido <em>TITULOOBRA</em> en el recorrido <em>TITULORECORRIDO</em>

Actualidad <Atrás

Vermeer y el interior holandés

19.02.2003 - 18.05.2003

La mayor parte de los cuadros de Johannes Vermeer (1632-1675) muestran interiores domésticos, un tipo de pintura que alcanzó su madurez en los Países Bajos en los años 1650-1675. Junto al propio Vermeer, los pintores que más contribuyeron al desarrollo de este género pictórico fueron Gerard ter Borch, Gerard Dou, Pieter de Hooch, Nicolaes Maes, Gabriël Metsu y Jan Steen, todos ellos representados en esta exposición.

Estos artistas, dotados de extraordinario talento y residentes en un pequeño territorio que facilitaba el intercambio de ideas, realizaron un tipo de pintura muy homogénea: se trata de cuadros de pequeño tamaño y formato generalmente vertical, que suelen mostrar un reducido grupo de figuras. Esta fórmula permite a los artistas interesarse por la representación del espacio interior, por la geometría de la composición y por la representación de la luz y las texturas de los materiales.

El realismo de estos cuadros es una de sus características más aparentes, y esconde el meticuloso cuidado con que están construidos.

Más que un espejo de la naturaleza, estamos ante cuidadosas composiciones que atienden a las relaciones formales entre las distintas partes de la escena. El contenido de los cuadros, a menudo simbólico, refleja los ideales y las aspiraciones de los artistas y de la sociedad que los crearon.

Los principales temas que trató la pintura de interiores son el amor y la vida doméstica, que se representan de forma muy variada. Las protagonistas indiscutibles de estos cuadros son las mujeres, que cobran una importancia que hasta ahora no habían tenido en la historia del arte más que como vehículo de conceptos alegóricos o como figuras religiosas o mitológicas.

A pesar de la homogeneidad del género de la pintura de interiores, la forma de representar las escenas varía según las personalidades de los artistas, desde el humor jocoso de Jan Steen y el preciosismo de Gerard Dou, hasta el interés por la profundidad espacial de De Hooch o la transformación del espacio pictórico en un espacio de intimidad y armonía que es característica de Vermeer.

Las variaciones que se dan entre los pintores al tratar temas y problemas formales similares son reveladoras tanto de sus diferentes personalidades como de las intensas y fructíferas relaciones que existieron entre ellos. En el caso de Vermeer, las obras seleccionadas para esta exposición demuestran que su pintura no podía haber existido tal y como la conocemos sin el ejemplo de sus contemporáneos.

Y sin embargo estamos ante un pintor dotado de un virtuosismo y una inteligencia pictórica excepcionales. La atmósfera de introspección y quietud que emana de su pintura, su paradójica combinación de claridad compositiva y contenido enigmático y su capacidad para trascender lo cotidiano, son creaciones originales de este extraordinario artista.

Comisario:
Alejandro Vergara Sharp

Acceso

Sala 16b, 19, 20, 21 y 22

Horario

Martes, miércoles, jueves, viernes, sábado, domingo 09.00h - 19.00h (la venta de entradas finaliza a las 17.45h).Acceso sólo por Puerta Alta de Goya.

Patrocinada por:
BBVA

Exposición

Los pintores y sus obras

Los pintores y sus obras
Mujer leyendo una carta. 
Gabriël Metsu (1629-1667)
 Oleo sobre tabla, 52,5 x 40,2 cm - h. 1662-1665
Dublín, National Gallery of Ireland.

Gerard Ter Borch (1617-1681)

Aparte de ser un gran retratista, se especializó en pintar escenas de género que muestran a personajes de la clase media dedicadas a actividades domésticas o a figuras de aspecto contemplativo vestidas con trajes elegantes en ricos interiores. Su obra tuvo mucha influencia en artistas como Pieter de Hooch y Gabriël Metsu y en su principal discípulo, Caspar Netscher (1639-1684).

Gerard Dou (1613-1675)

Fue alumno de Rembrandt y es el iniciador de un estilo de pintura de género que se caracteriza por su pequeño formato y por la representación minuciosa de los detalles y las texturas, estilo que tuvo mucha repercusión en artistas posteriores.

Pieter de Hooch (1629-1684)

Se especializó en pintar escenas de género cuidadosamente ordenadas y pobladas por unas pocas figuras generalmente de cuerpo entero. Son características de su arte, su forma de tratar la luz, la geometría de sus composiciones y las vistas de interiores que incluyen varios espacios. Con él, así como con Vermeer, la representación de un interior o de un patio se convierte en algo tan importante como las figuras humanas que lo pueblan.

Nicolaes Maes (1634-1694)

Es una figura clave en la historia de la pintura de interiores por su forma de representar el espacio, cuya influencia alcanza a Vermeer y De Hooch. Se formó con Rembrandt en ámsterdam, del que heredó el gusto por los efectos de trampatojo. En el contexto de esta exposición, la fase de su carrera que más nos interesa se desarrolla entre los años 1655 y 1658 aproximadamente, periodo en el que realizó unos cuarenta cuadros de género que suelen mostrar interiores domésticos y que contribuyeron a popularizar el espacio cúbico e ilusionista al que se dedicarían pocos años más tarde Vermeer y De Hooch.

Gabriël Metsu (1629-1667)

Se formó como pintor en su Leiden natal y desarrolló la última fase de su carrera en Amsterdam. Sus cuadros de género, que constituyen la mayoría de su producción, recrean de forma sencilla y directa la vida de la burguesía holandesa del siglo XVII. El peculiar encanto de la pintura de Metsu emana no sólo de su forma de tratar los temas, sino también de la armonía de los colores y de la sensibilidad del artista hacia las calidades táctiles de la pintura.

Frans van Mieris (1635-1681)

Es el principal discípulo de Gerard Dou y el vínculo entre el estilo miniaturista de este y las exquisitas y elegantes escenas de género de Vermeer y Ter Borch.

Caspar Netscher (1639-1684)

Jan Steen (1626-1679)

Fue un pintor muy prolífico y de mucha personalidad, cuyas obras se distinguen fácilmente de las de sus contemporáneos tanto por la forma en que trata los temas como por la factura inusualmente abocetada de sus obras. La mayor parte de sus pinturas son escenas de género llenas de detalles humorísticos que suelen ilustrar proverbios y que contienen mensajes moralizantes.

Johannes Vermeer (1632-1675)

Es el más conocido de todos los pintores de género holandeses y el segundo en fama sólo después de Rembrandt. Su obra es admirada sobre todo por su maestría en la representación ilusionista de la realidad, por la quietud y el misterio que emana de sus cuadros y por la pureza geométrica de sus composiciones. La mayoría muestra una o dos figuras en una habitación iluminada desde la izquierda del espectador, enfrascadas en tareas domésticas o recreativas. Sólo se conocen 35 obras del artista de Delft ya que casi con seguridad se ganó la vida por medios distintos de la pintura.

Emmanuel de Witte (ca. 1617-1691/2)

Es conocido sobre todo por sus cuadros de interiores de iglesias en los que predominan los fuertes contrastes entre zonas de luz y sombra. De Witte dedicó una única composición al tema del interior doméstico, Interior con una mujer al virginal de hacia 1665-1670, que sin embargo constituye uno de los ejemplos más característicos del género.

Impresión a la carta

Imprime en alta calidad cualquier obra disponible en nuestro catálogo en el tamaño y acabado que prefieras.

Banco de imágenes

Solicita cualquier obra disponible en nuestro catálogo en formato digital.

Arriba