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El tesoro del Delfín II. Instalación y restauración
El popularmente denominado «Tesoro del Delfín», o, según los viejos inventarios, «Alhajas del Delfín», es un conjunto de vasos preciosos que, procedentes de la riquísima colección de Luis, gran delfín de Francia, vinieron a España como herencia de su hijo Felipe, primer rey de la rama borbónica española, que reinó bajo el nombre de Felipe V. El gran delfín era, a su vez, hijo de Luis XIV, coleccionista de similares objetos que, de haber fallecido antes que su hijo, se habrían reunido en una colección de magnitud sin precedentes. La posesión de este tipo de bienes no se debía únicamente al amor por la belleza o al placer del coleccionismo, sino que, dado su precio y su rareza, solo príncipes y magnates podían adquirirlos, por lo que se convirtieron en símbolos de poder y magnificencia, así como expresión de cualidades morales y simbólicas, además de poseer supuestas propiedades mágicas y profilácticas, idea recogida desde la Antigüedad y plasmada en los lapidarios medievales, pues están realizados total o parcialmente con piedras naturales, labrados en la masa del mineral y ornados con guarniciones de metales preciosos, a veces enriquecidas con esmaltes y piedras preciosas.
Ponente: Elena Arias restauradora del Museo Nacional del Prado impartida el Miércoles, 14 de noviembre a las 18.30 h