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Tras su reciente restauración

El Museo Nacional del Prado presenta Hipómenes y Atalanta de Guido Reni en un emplazamiento singular Miércoles, 28 de septiembre de 2022

Hipómenes y Atalanta, una de las obras más icónicas de la colección del Museo Nacional del Prado, y de las más célebres de Guido Reni, se vuelve a exhibir una vez restaurada gracias al mecenazgo de la Fundación Iberdrola España.

Hasta el próximo mes de noviembre colgará en una estructura especial situada en la Galería Central, antes de viajar a Frankfurt, donde el Städel Museum prepara una exposición sobre Reni. A su regreso, la obra estará presente en la gran muestra que el Museo del Prado dedicará a este maestro del barroco, uno de los grandes proyectos del año 2023.

La restauración de una obra maestra: Hipómenes y Atalanta, de Guido Reni (vídeo)

El Museo Nacional del Prado presenta Hipómenes y Atalanta de Guido Reni en un emplazamiento singular

Presentación de la restauración de Hipómenes y Atalanta de Guido Reni. De izquierda a derecha: Andrés Úbeda, Director Adjunto de Conservación del MNP; David García Cueto, Jefe del Departamento de Pintura Italiana y Francesa hasta 1800 del MNP; Fernando García, Presidente de la Fundación Iberdrola España; Almudena Sánchez, restauradora del MNP; Javier Solana, Presidente del Real Patronato del MNP; Miguel Falomir, Director del MNP; Marina Chinchilla, Directora Adjunta de Administración del MNP; y Ramón Castresana, Director de la Fundación Iberdrola España. Foto © Museo Nacional del Prado

Una de las obras más célebres de Guido Reni, que ingresó en el Museo del Prado formando parte de sus fondos fundacionales, Hipómenes y Atalanta, se puede contemplar desde hoy mismo en una instalación especial ubicada en la Galería Central. Gracias a su reciente restauración y a la dotación de un nuevo marco, se podrá apreciar la composición tal y como la concibió el maestro italiano.

Los trabajos de restauración, que se desarrollan al amparo del apoyo que ofrece cada año la Fundación Iberdrola España, Protector del Programa de Restauración del Museo Nacional del Prado, han puesto de manifiesto que verdaderamente se trata de una obra dotada de una gran luminosidad y fuerza expresiva, lejos de la apariencia "caravaggiesca" que había adquirido con el envejecimiento de los materiales al pasar los años. Durante esta intervención, que ha durado nueve meses, se ha advertido la existencia dos bandas añadidas en las zonas izquierda e inferior que no eran originales del maestro, restituyendo igualmente su visión original.

La obra podrá admirarse en esta instalación especial hasta la primera semana de noviembre de este año, fecha en la saldrá del Museo para participar en la exposición sobre Guido Reni que, en colaboración con el Prado, prepara el Städel Museum de Frankfurt. En 2023, regresará para estar presente en la gran exposición del Prado sobre Guido Reni (marzo-julio de 2023) donde compartirá espacio con la versión análoga que conserva el Museo de Capodimonte.

La restauración

Los principales objetivos de la restauración, realizada por Almudena Sánchez, han sido, por un lado, la eliminación de los barnices oxidados que transmitían una tonalidad amarillenta a la pintura, especialmente cálida sobre las carnaciones de Atalanta e Hipómenes y, por otro, la regeneración de las zonas alteradas y opacas. Antiguas intervenciones fueron la causa de los numerosos y extensos repintes que con el paso del tiempo se fueron degradando hasta convertirse en auténticas manchas muy perturbadoras que han llegado hasta hoy y que eran otro factor muy negativo para el aspecto estético de la obra. Además, se reenteló el cuadro y se amplió el tamaño de la obra con dos bandas de lienzo, una de 7 cm en su borde izquierdo y otro de 13 cm añadido a su borde inferior, alterando con ello el tamaño original de la composición.

Afortunadamente, se ha recuperado la transparencia del barniz, a través del cual se aprecia el color de la pintura que había permanecido oculta. Buen ejemplo de ello es la recuperación del pelo de Hipómenes, en el que la opacidad del barniz había anulado el tono castaño y el volumen de los rizos situados en la zona de atrás de la cabeza. Pero la zona más determinante para la recuperación del espacio y de los distintos planos de la composición era, sin duda, la franja correspondiente al mar, la cual respondió positivamente al tratamiento de forma que la capa blanquecina y opaca fue tornándose poco a poco transparente aflorando a la superficie el azul oscuro del mar.

Durante la última fase de la restauración se ha procedido a la reintegración cromática de todos los daños y faltas de color que habían quedado al descubierto tras la eliminación de los viejos repintes que las ocultaban. Especialmente destacable es la reintegración de la pérdida que seguía la línea de la costura de un extremo al otro del cuadro pasando por los cuerpos de los dos personajes, fundamentalmente la recuperación del bellísimo perfil de Atalanta, en el que ahora podemos apreciar la delicadeza de sus facciones y el sutil sonrosado de sus mejillas.

Una vez finalizada la restauración se puede apreciar una imagen de la obra mucho más cercana a la que concibió Guido Reni, por la recuperación de la luz, del colorido y del espacio en el que se desarrolla la escena y, sobre todo, porque las dos impactantes  figuras de Hipómenes y Atalanta, recuperan la fuerza de las anatomías y la nitidez de las carnaciones elaboradas a base de sutiles sombras con las que Guido Reni va modelando los cuerpos en movimiento, esos bellísimos cuerpos que siempre han cautivado al espectador y que ahora lo hacen con mayor intensidad.

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