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Hermitage en el Prado, El [exposición 2011]

A. P.


8 de noviembre–8 de abril de 2012. Comisario: Mikhail Piotrovsky y Sviatoslav Savvateev y Gabriele Finaldi como comisarios adjuntos. Obras: 120. Catálogo: Mijail Piotrovski, «El Hermitage: un museo ruso con nombre francés», pp. 19-53. En el contexto del Año Dual España-Rusia, y tras celebrarse en el Museo del Hermitage de San Petersburgo una muestra con fondos del Museo del Prado, el museo ruso correspondió con una exposición en Madrid. Sus fondos, fruto del coleccionismo de los zares y de manos privadas en el siglo XX, abarcan desde objetos egipcios hasta las vanguardias del siglo XX. La exhibición comenzó presentando a los tres zares protagonistas de la historia del Hermitage: Pedro el Grande, Catalina la Grande y Nicolás I, así como la ciudad de San Petersburgo en el siglo XVIII y los ricos espacios interiores del palacio-museo. Las primeras obras mostradas fueron las piezas antiguas de oro procedentes de excavaciones arqueológicas, en especial los objetos áureos de los escitas, del conjunto siberiano de Pedro I. La exposición mostró además una importante selección de pinturas, dibujos y esculturas de los siglos XV al XX representativas de las principales escuelas presentes en el Hermitage: la holandesa y la flamenca del siglo XVII, con obras de artistas como Rembrandt o Rubens; la italiana, con pinturas desde Lorenzo Lotto hasta Роmрeо Girolamo Batoni; la escuela española, con pinturas de Velázquez y Ribera; la francesa, con obras de Poussin o Watteau, y la escultura del siglo XVII o la escultura neoclásica. Esta selección pretendía demostrar el gran afán coleccionista de los zares, entre los que destaca la figura de Catalina la Grande, que realizó importantísimas adquisiciones tanto a artistas de su época, como Chardin, como a destacados coleccionistas. Los sucesores de Catalina continuaron incrementando las colecciones, como su nieto de Alejandro I, que incorporó el Tañedor de laúd de Caravaggio o el San Sebastián de Tiziano. Los zares adquirieron además para la lujosa etiqueta cortesana joyas y valiosas piezas de orfebrería de las que hubo representación en la muestra del Prado con piezas de joyería europea, china e india. Finalmente se pudo disfrutar de los fondos de arte del siglo XIX y de las vanguardias europeas. De las primeras destacaban obras de Rodin, Friedrich, Monet o Renoir; y, de las segundas obras, de Picasso, Matisse o van Dongen. Para finalizar el recorrido, se escogieron dos lienzos fundamentales del arte vanguardista abstracto ruso: Composición VI de Vasily Kandinsky y Cuadrado negro de Malévich.

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