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Instalación especial: Adán y Eva de Alberto Durero tras su restauración [exposición 2010]

A. P.


24 de noviembre-19 de junio de 2011.
Obras: 2.

La presentación pública de la restauración de la pintura y el soporte de las tablas de Adán y Eva de Durero requería una disposición especial, que permitiese que los visitantes pudieran contemplar por ambos lados las tablas. En una sala contigua se montó una instalación con el material técnico relacionado con el proceso creativo del artista y la restauración de las obras (radiografías, reflectografías infrarrojas y un audiovisual sobre la restauración). El soporte había sufrido los efectos causados por antiguas restauraciones y, a fin de conseguir la estabilidad y una superficie continua en los soportes de las dos tablas, se procedió a su restauración. El soporte de Adán requirió la eliminación del antiguo engatillado y el cierre de numerosas grietas causadas por él. Debido a su fragilidad, se colocó una nueva estructura de refuerzo que respeta la curvatura natural de la madera. La restauración del soporte de Eva exigió asimismo la eliminación de tres travesaños atornillados y la recuperación del único travesaño original que se conserva, que se laminó para adaptarlo a la curvatura del soporte. Acabada la intervención del soporte, se procedió a la compleja y delicada restauración de la capa pictórica, siguiendo los habituales métodos, bajo los más modernos criterios de restauración. Las inadecuadas restauraciones anteriores de la capa pictórica –documentadas desde fines del siglo XVIII– ocultaban la concepción del artista, de refinada calidad técnica, mostrando una imagen plana y dura alejada del concepto esmaltado original. La superficie pictórica estaba cubierta por gruesas capas de suciedad, barnices oxidados y repintes, oscurecidos por el paso del tiempo, que impedían la contemplación de las pinceladas y el colorido empleados en origen, al tiempo que alteraban los volúmenes y la profundidad conseguidos por Durero en ambas obras.

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