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Pintura de los reinos. Identidades compartidas en el mundo hispánico [exposición 2010]

A. P.


26 de octubre-30 de enero de 2011.
Comisario: Jonathan Brown.
Obras: 36.
Catálogo: John H. Elliott, «Un rey, muchos reinos», pp. 23-34; Paula Revenga Domínguez, «Formación de un lenguaje audiovisual común. España, Italia y Francia», pp. 37-49; Luis Eduardo Wuffarden, «La transición de los modelos. Hombres, modelos y obras de arte en tránsito», pp. 51-66; Óscar Flores Flores y Ligia Fernández Flores, «La transmisión de los modelos. El Barroco», pp. 69-72; Rogelio Ruiz Gomar, «Identidades compartidas y variedades locales», pp. 75-92.

Esta muestra, con sede compartida entre el Palacio Real de Madrid y el Museo del Prado, expuso más de cien obras realizadas entre las décadas centrales del siglo XVI y las iniciales del XVIII, que introducían al visitante en la pintura iberoamericana. La muestra estableció la historiografía como un diálogo con gran variedad de estímulos, entre los artistas y las pinturas que llegaban desde Europa. Por ello, del discurso forman parte obras de pintores europeos que se desplazaron a América, como los italianos Angelino Medoro y Mateo Pérez de Alesio o los españoles Alonso Vázquez y Baltasar Echave, pinturas que llegaron desde Europa, realizadas por Martín de Vos, Valdés Leal, Zurbarán o el taller de Rubens, y obras que nunca llegaron a hacer el viaje transatlántico pero que son útiles para explicar las características de la pintura novohispana o peruana. Figuraron pinturas de Pedro Berruguete, Luis de Morales, José Antolínez, Francisco Rizzi, Juan Carreño de Miranda y Claudio Coello. Las treinta y seis obras que se expusieron en el Prado se agruparon en dos secciones diferentes. En la primera, el visitante podía conocer los mecanismos de transmisión de modelos, a través de estampas basadas en cuadros de Martín de Vos y Rubens, y de pinturas españolas y americanas basadas en las mismas. También se podían conocer los aspectos principales del desarrollo estilístico de la pintura americana desde mediados del XVI a principios del XVII mediante una selección de obras de pintores americanos o de artistas europeos que viajaron a Iberoamérica o que enviaron cuadros a ese continente. Entre los pintores representados figuran de Vos, Sebastián López de Arteaga, Zurbarán, José Juárez y Villalpando. La segunda parte tenía carácter iconográfico. La Inmaculada Concepción, santa Teresa de Jesús y la representación de santas aisladas fueron tres temas que interesaron tanto a los artistas como al público de España y América. Con cada uno de ellos se formó una sección en la que el visitante podía advertir las coincidencias y divergencias en el tratamiento de un mismo asunto, en función de la procedencia geográfica o la ubicación cronológica de los pintores. La sección «concepcionista», por ejemplo, mostraba cuadros con este tema que habían viajado de España a América e influido en la pintura local, obras basadas en prototipos españoles y creaciones de fuerte personalidad, como las de Basilio Salazar, Maestro de San Ildefonso o Baltasar de Echave. Culminaba con una Virgen de Guadalupe de Antonio Rodríguez, que fue la respuesta más original que se produjo en la Nueva España a la iconografía concepcionista. Varios episodios importantes de la vida de santa Teresa estaban representados por obras de los novohispanos Cristóbal de Villalpando y Nicolás Rodríguez Juárez y los españoles Francisco de Zurbarán y Juan Martín Cabezalero. La última sección agrupaba figuras de santas de pie, un tema frecuente en España e Iberoamérica, y culminaba con un biombo de Juan Correa en cuyo reverso aparecían las Artes Liberales caracterizadas como figuras femeninas.

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