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Egusquiza y Barrena, Rogelio de

Santander, 20.7.1845 - Madrid, 10.2.1915

Nació en Santander en 1845. Discípulo de Francisco Mendoza, en 1860 se trasladó a París siendo alumno de la Escuela de Bellas Artes de dicha ciudad y pupilo de Leon Bonnat. En 1862 hizo un viaje a por Inglaterra, Bélgica, Holanda y Alemania para acabar instalándose en Paris en 1869, momento en el que Mariano Fortuny triunfaba con su pintura ''La vicaría''.
Egusquiza había obtenido una mención honorífica de segunda clase en la Exposición Nacional de Bellas Artes de 1867 en la sección de pintura, pero decidió abandonar su primer estilo como pintor de historia para acercarse al de Fortuny. La situación bélica de aquellos años lleva a que ambos pintores dejen Paris y se trasladen a España; Egusquiza se instala en Madrid. Tan pronto como se lo permiten las circunstancias vuelve a París pero, posiblemente, la muerte de Fortuny en Roma le incitó a trasladarse a esta ciudad a finales de 1874, donde estuvo trabajando hasta final de la primavera de 1875 con Ricardo y Raimundo de Madrazo en el taller de Fortuny, y además iba a dibujar por las noches a la Academia Española que entonces estaba dirigida por Casado del Alisal. Al año siguiente tendría una brusca ruptura en su actividad como pintor según el mismo explica: ''Por mi afición a la música y a la literatura, llegué a las obras de R. Wagner y de éstas a la literatura, llegué a las obras de R. Wagner y de éstas a la filosofía de A. Schopenhauer, allá por el año de 1876. Siguiendo las enseñanzas de este gran filósofo, decidí vivir para la pintura y no de la pintura, rompiendo así definitivamente con las modas y las corrientes de mal gusto del gran público, siempre ignorante''.
A mediados de septiembre de 1879 se traslada a Munich para asistir a la representación del ''Rig des Nibelungen'' de Wagner y quedó tan impresionado que decidió ir a Bayreuth a conocerle (...) Ya en esta visita la mujer de Wagner le indicó que hiciera el retrato del músico. Se volvieron a encontrar en Venecia en septiembre de 1880 y en Berlín en mayo de 1881. En junio de este último año remite Egusquiza el retrato en grisalla al músico. En julio de 1882 se encuentra por última vez con Wagner, con motivo del estreno de ''Parsifal' en Bayreuth. El retrato no había gustado demasiado al músico, quien optó por regalar a Egusquiza una fotografía que tenía en gran estima para que este ''hiciera el grabado que le había prometido''. Egusquiza comenta: ''De este documento aprobado por el Maestro hice aquel invierno su retrato al aguafuerte, que desgraciadamente no pudo ver terminado el genio de Bayreuth, porque la muerte nos le arrebató. Para mi obra tuvo la familia Wagner los mayores elogios, protegiendo siempre este segundo retrato como el mejor y con carácter oficial''.
De nuevo en París inició la etapa wagneriana que impreganaría tanto su obra pictórica como sus estampas. Desde el punto de vista de su actividad pictórica abandonó la pintura de género de técnica suelta y efectista y de pequeño formato, por una verdadera obsesión por la línea y las composiciones grandiosas. Fueron veinte años de trabajo con una sola finalidad: representar el mundo wagneriano. (...)
A finales de siglo Egusquiza comienza a interesarse por España, país por el que nunca sintió nungún aprecio. Interesado por el Siglo de Oro, por Calderón de la Barca sobre todo, realizó un retrato al aguafuerte de este literato y el de Francisco de Goya, quedando el de Cervantes en mero proyecto.
Su obra grabada tiene una estrecha relación con su pintura y por eso se aventura en grabar la lámina de ''Tristán e Isolda'' y en la colección de cinco estampas de Parsifal: ''Santo Grial'', ''Titurel'', ''Kundri'', ''Amfortas'' y ''Parsifal''. Presentados a la Exposición Universal de París de 1900 obtuvo la medalla de plata y le valió para ser condecorado con la Legión de Honor. (...)
En la Exposicion Nacional de Bellas Artes de 1906 recibió una mención honorífica sencilla en la sección de pintura. Antes de morir en Madrid, en 1915, decidió donar parte de sus obras a las siguientes instituciones: Museo de Reproducciones Artísticas, Biblioteca Nacional, Conservatorio Nacional de Música y al Museo de Arte Moderno. A este museo donó una colección completa de estampas, cuatro estudios de cabezas del natural (una de un romano y otras tres para las hijas del Rhin Woglinda, Wellgunda y Flosshilde), personajes de ''El oro del Rhin'', prólogo de ''El Anillo de los Nibelungos''.
(Vega, Jesusa, Museo del Prado. Catálogo de Estampas, Madrid, 1992, pp. 32-33)

Obras (23)

Kundry
Óleo sobre lienzo, 1906
Egusquiza y Barrena, Rogelio de
Parsifal
Óleo sobre lienzo, 1910
Egusquiza y Barrena, Rogelio de
Retrato de señora
Óleo sobre lienzo, 1913
Egusquiza y Barrena, Rogelio de
Parsifal
Carboncillo sobre papel, 1890
Egusquiza y Barrena, Rogelio de
Amfortas
Carboncillo sobre papel, 1890
Egusquiza y Barrena, Rogelio de
Titurel
Sanguina sobre papel, 1890
Egusquiza y Barrena, Rogelio de
Desnudo femanino y estudio de extremidades
Lápiz sobre papel marrón, 1893
Egusquiza y Barrena, Rogelio de
Dibujos de academia
Sanguina sobre papel, 1893
Egusquiza y Barrena, Rogelio de
Kundry
Carboncillo sobre papel, 1893
Egusquiza y Barrena, Rogelio de

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