Bodegón con uvas
Hacia 1655. Óleo sobre lienzo, 56 x 93 cmNo expuesto
Sobre una tosca mesa de madera, unas ramas de vid con racimos de uvas blancas y negras, sobre las que vuela una mariposa. A la derecha, sobre un cuenco de cerámica azul, un melón amarillo, abierto en tajadas. Por su composición, es éste uno de los bodegones más sencillos del pintor, pero también uno de los de más acusado virtuosismo. El tratamiento de las uvas, de admirable turgencia, y el naturalismo de los pámpanos, corroboran una vez más los elogios de los contemporáneos a sus frutas. De modo análogo a lo que unos años antes hacían en Madrid, Juan Fernández Labrador o Juan de Espinosa, las uvas parecen ser una de sus especialidades. Orellana poseía precisamente “un canasto lleno de uvas, cuyos granos diáfanos y trasparentes, con sus pámpanos pudieran engañar a las aves, como aquellas otras uvas tan celebradas de Zeuxis”. La firma, con la forma de “Hiepes” y la iluminación algo más difusa y la composición asimétrica, hacen pensar que se trata de una obra avanzada seguramente fechable ya en la década de 1650-1660.
Pérez Sánchez, Alfonso E., Thomas Yepes, Valencia, Fundacion Bancaja, 1995, p.58-59