Carlos II de Inglaterra
Hacia 1660. Óleo sobre lienzo, 105 x 86 cmDepósito en otra institución
Esta obra pudo formar parte de un conjunto de retratos reunidos por María Luisa de Orleans (1662-1689), primera esposa de Carlos II, que pasarían a formar parte de la Colección Real. Algunas de estas pinturas debieron decorar la Galería de la Reina en el Alcázar, un espacio de representación donde la reina puso en marcha un programa decorativo e iconográfico de exaltación su dinastía. Otros serían retratos de familiares de menor tamaño, generalmente de busto, que la soberana recibiría como obsequio de éstos y que decorarían las estancias privadas de su Cuarto.
La presencia en esta galería de retratos de miembros de la familia real inglesa estaría justificada por los lazos familiares de María Luisa por parte materna, pues Enriqueta de Inglaterra era hermana de Carlos II (1630-1685) y de Jacobo II (1633-1701). Su presencia estaría perfectamente justificada por tratarse de un espacio oficial donde trata de ponerse de relieve, más que el vínculo afectivo, la importancia dinástica de la soberana y sus conexiones con las Casa Reales. Este interés se aprecia por ejemplo en los grabados de Nicolás de L’armessin que representan a María Luisa, en los que, en los breves detalles biográficos que aportan, se hace referencia a que es sobrina del Rey de Inglaterra.
El retrato presenta una importante similitud formal con el que realizó del soberano el pintor flamenco Gonzales Coques, difundido en la década de 1660 a través de un grabado de Quirin Bol (National Portrait Gallery, Londres, NPG D18508). Coques le habría retratado posiblemente en los momentos iniciales de su restauración como rey de Inglaterra en 1660, antes del desembarco que realizó en Dover el 23 de mayo de aquel año.
Puerto Mendoza, Eduardo, Una serie de retratos de escuela francesa del Museo del Prado en relación con la colección de María Luisa de Orleans: sugerencias y precisiones. Philostrato. Revista de Historia y Arte, 2018, p.5-32 [20-21]