Ciego que toca la sinfonía y su lazarillo, de Madrid
1804. Aguada, Tinta parda, Pincel, Lápiz negro, Tinta de hollín sobre papel verjurado, 170 x 108 mmNo expuesto
El dibujo representa a un ciego con su lazarillo tocando una “chinfonia” o sinfonía, que define el Diccionario de autoridades de 1780 como un "instrumento de cuerdas, que con unas teclas, que salen afuera, tocándolas con arte con la mano izquierda, y moviendo una rueda, que tiene interior con la derecha, hace una suave armonía". El lazarillo baila a un lado mientras sigue el ritmo tocando las castañuelas. Ambos personajes visten pobremente, el músico ciego algo más cuidado con capa y sombrero mientras que el niño va con remiendos en las calzas y numerosos desgarros y roturas por el resto de su vestimenta. Tanto el dibujo como la estampa realizada a partir de él firmada por José Vázquez (1768-1804) –de la que el Museo del Prado conserva un ejemplar (G005710/031)— tienen la siguiente inscripción en el margen inferior "Que viva la Pepa". Expresión que si bien posteriormente se emplearía para celebrar la Constitución de Cádiz de 1812, en la época de realización del dibujo ya se utilizaba como manifestación de alegría, según referencias literarias de la época (por ejemplo, Sainete… El renegado… representado en los teatros de esta corte, Madrid, en la Librería de Quiroga, 1791).
Sobre la Colección general de trages que en la actualidad se usan en España, principiada en el año 1801, a la que pertenece este dibujo, véase el comentario en: D009562.