Cristo yacente
1567 - 1572. Temple sobre sarga, 196 x 327 cmDepósito en otra institución
Los velos de Pasión remedaban a menudo esculturas pintadas. Esto se observa en este Cristo yacente de Urbina, caracterizado por un dibujo corpóreo y rotundo que se hace patente de manera especial en el brazo yerto, que es una traslación del David de Miguel Ángel, reiterado con insistencia por Becerra en sus esculturas. Con su color pálido y desvaído, las sargas proporcionaban una suerte de versión atenuada de la fuerza vital de la escultura, caracterizada por su color y variedad. La idea de que la ausencia de color era sinónimo de muerte, presente en el imaginario colectivo desde tiempos remotos, sería inmediatamente captada por el fiel.
Arias Martínez, Manuel, Darse la mano. Escultura y color en el Siglo de Oro, Madrid, Museo Nacional del Prado, 2024, p.334-335