Dos cupidos leyendo
Segunda mitad del siglo XVI. Óleo sobre lienzo, 98 x 73 cmNo expuesto
La composición presenta una pareja de figuras infantiles de poderosa anatomía sentadas en un banco con pata de león que se integra en un potente basamento arquitectónico. Ambos centran su atención en la lectura de una partitura, pareciendo que se preparan para una posterior interpretación vocal de la misma. Tanto por la temática como por el concepto anatómico de las figuras, la obra parece relacionarse con la producción artística del boloñés Francesco Primaticcio, discípulo de Giulio Romano, cuya aportación resultó fundamental para el desarrollo de la fase más avanzada del Renacimiento en la corte de Francia, a la que fue llamado a trabajar por el rey Franciso I. El mismo asunto de los dos niños leyendo se encuentra por duplicado en la Dánae y la lluvia de oro realizada al fresco por este maestro en del palacio de Fontainebleau. Se trata de dos parejas de figuras infantiles, en este caso en pie, dispuestas en la parte inferior izquierda del marco oval de estuco que encierra la escena principal. Dicho fresco sirvió de base para la realización de tapices, proceso que facilitó su posterior difusión.
En el Musée des Beaux-Arts de Chambéry se conserva una pintura sobre lienzo con una escena de juego de niños que reelabora igualmente un modelo de Primaticcio para Fontainebleau con un sentido anatómico muy parecido a la obra del Museo del Prado (inv. M 875, 106 x 115’8 cm), testimoniando tal vez una corriente reinterpretativa de las invenciones de este maestro en la Francia de principios del siglo XVII. (Información actualizada por el Departamento de Pintura Italiana y Francesa hasta 1800 el 1/7/2022 con la colaboración de Juliette Guez).
El cuaderno de música representado es apaisado, con varios folios, en los que no se distingue la notación. En la página abierta, en la que reposa la mano del cupido situado en primer término, parece que hay tres tetragramas, con figuras que evocan notas musicales. La escritura está representada con tinta de color sepia, de manera realística. Es posible que los cupidos estén cantando, pues parecen tener la boca abierta (Texto extractado del Proyecto Iconografía Musical, U.C.M.).