El rey Francisco de Asís con el hábito de la Orden de Carlos III
1849. Mármol, 215 x 95 cmDepósito en otra institución
Francisco de Asís de Borbón y Borbón Dos Sicilias (Aranjuez, Madrid, 1822-Épinay-sur-Seine, Francia, 1902). Rey consorte de España. Casó con Isabel II en 1846. El Rey de cuerpo entero, de más de dos metros, viste con el manto de la Real y Distinguida Orden española de Carlos III, descrito en su cédula de creación como «de Moer blanco, o de otra tela de seda que sea correspondiente. Este tendrá la muceta de color azul celeste moteada de plata, y dos faxas anchas cosidas al mismo Manto, que caigan desde el cuello hasta los pies, de igual color y moteado que la muceta: dos cordones largos de mezcla de seda azul y plata: sombrero liso con plumage blanco; y cada Individuo llevará el vestido que le parezca; pero encima de la chupa se pondrán todos el cíngulo equestre del mismo color y motas que el Manto». Manto que va sobre una túnica suelta, decorada por todos lados con flecos y mangas fruncidas cerradas con una cinta, que a su vez está sobre un chaleco. Calzón, medias y zapatos con hebillas decoradas. Lechuguilla en el cuello. Espada de ceñir. Pendiente de los hombros el Collar de la Orden, así como la Gran Cruz (placa y banda) en el pecho. El manto estaba confeccionado en tafetán de seda azul celeste e iba guarnecido con una decoración heráldica a lo largo de todo el perímetro, desde el cuello hasta los pies concentrada en una cenefa de tres calles; las laterales, más estrechas, con motivos vegetales, y en la central, se alternan una torre, una corona de laurel con la cifra de C III y un león rampante coronado, motivos que se repiten en el cuello. Todo el paño está sembrado de estrellas de seis puntas, en hilos de plata, y se cierra con alamares de pasamanería de seda e hilo metálico dispuestos sobre el cuello (Proyecto catalogación elementos heráldicos y falerísticos, Real Academia Matritense de Heráldica y Genealogía).
En el año 1848 Pérez del Valle recibió el encargo de esta escultura. Debido a la importancia del encargo, el artista se desplazó a Carrara, con objeto de seleccionar el mármol con el que trabajar la obra. La obra fue concluida en 1849, y entregada en Palacio, colocándose en 1851 en la galería de escultura del Real Museo, se anotó en el inventario el 15 de octubre de 1856. En el año 1896 salió del Museo del Prado con destino al Museo de Arte Moderno. Vemos en la composición un gran detallismo en la factura, pero, también algo de teatralidad que quizá hoy nos sorprende, pero fue muy valorada en su época, ya que se cuenta que el propio Rey se desplazó al estudio del escultor, para ver la obra terminada. El hecho de recibir un encargo de esta importancia, deriva de que Pérez del Valle participó en 1848 en el concurso oposición para premiar el bajorrelieve que se ubicaría en la fachada de las Cortes. El escultor consiguió el premio, y recibió una Real Orden de la Reina para ejecutar esta estatua del monarca en mármol. Pérez del Valle quedó muy satisfecho de esta obra, a la que él mismo se refirió, como resultado del "lucimiento de un verdadero y acreditado artista" en un escrito de 1851 en el que solicitaba un cargo en la Corte. También elaboró el pedestal, con un trabajo inspirado en el arte clásico y renacentista con decoración vegetal, heráldica y a candelieri, con roleos y aves fantásticas, que muestra el interés del escultor por su buena factura.
Depositada en la Biblioteca Nacional y ubicada en el Vestíbulo del edificio.
Azcue Brea, Leticia, La escultura española durante el Romanticismo: continuidad y cambios. El arte de la era romántica, Madrid, Fund. Amigos del Museo del Prado, 2012, p.335-364 [350]