Escenas del Juicio Final
Último cuarto del siglo XVI. Aguada, Tinta parda, Pluma, Preparado a lápiz, Sanguina sobre papel amarillento, 295 x 197 mmNo expuesto
La composición del Prado requiere alguna explicación a causa de la pequeñez de las numerosas figuras en relación con el tamaño del papel. Por encima del nivel del suelo, a la izquierda del dibujo, las almas salvadas resucitan. Al emerger de la tierra, sus esqueletos recobran la carne y son figuras humanas perfectamente formadas, muchas de ellas levantando la cabeza y las menos en gesto de asombro al encontrarse subiendo la escalera que , por las nubes, les conduce al Paraíso, escoltadas por ángeles.
A mano derecha están las almas condenadas, con Satanás, que luce alas de murciélago y esgrime una lanza, controlando a la multitud. Ayudado por sus demonios, dirige una procesión de muertos que introduce por la boca abierta de una cabeza monstruosa que yace en el suelo. En la parte superior derecha, otros demonios prenden fuego a un grupo de almas condenadas especialmente elegidas, mientras que por debajo del suelo otros diablos torturan a los condenados que acaban de entrar por la boca del Infierno.
A pesar de la gravedad del tema, el talante de la composición está lejos de ser opresivo y no resulta tan pesimista como el Juicio Final de Miguel Ángel en la Capilla Sixtina. En realidad no hay muchas diferencias de comportamiento entre las figuras de la izquierda y las de la derecha, como si todos los participantes estuvieran celebrando una multitudinaria fiesta en la noche de difuntos. El dibujo ha sido cuidadosamente cuadriculado a sanguina para su reporte, probablemente con el fin de pintar una obra de pequeño formato sobre lienzo o cobre.
Museo Nacional del Prado, Catálogo de dibujos. Dibujos italianos del siglo XVI (por Nicholas Turner, con la colaboración de José Manuel Matilla), Madrid, Museo Nacional del Prado, 2004, p.176, 220