La Academia de Sevilla conmemora el voto real
1796. Plata.No expuesto
En el anverso se representa un busto de Carlos IV con el cabello recogido por cinta, a la derecha. Viste armadura y manto, lleva banda y el collar de la orden del Toisón. En el reverso delante de una arquería semicircular, los reyes arrodillados ante la urna con los restos de San Fernando ofrecen al príncipe de Asturias también postrado de rodillas.
La familia real fue a Sevilla en febrero de 1796 para cumplir el voto que la reina María Luisa había hecho de visitar la tumba del rey Fernando III el Santo si el príncipe de Asturias lograba superar su delicado estado de salud. Carlos IV partió del Real Sitio de San Lorenzo el día 4 de enero en compañía de la reina, el príncipe de Asturias, el infante Antonio Pascual y su esposa, los infantes-duques de Parma y Manuel Godoy. Después de permanecer en Badajoz casi un mes, donde estuvieron con los príncipes de Brasil, llegaron casi un mes, donde estuvieron con los príncipes de Brasil, llegaron a Sevilla el 18 de febrero.
Esta medalla fue patrocinada por la Escuela de Nobles Artes de Sevilla gracias a la intervención de su director y coleccionista, Francisco de Bruna, quien años antes había encargado a Antonio de Saa otras dos medallas: la de premio para los alumnos de la citada Escuela en 1778 y la conmemorativa de la Proclamación de Carlos IV en Sevilla al año siguiente.
Bruna eligió para ejecución a los dos grabadores de la Casa de Moneda, Francisco Pardo y José Braulio Amat. El primero copió para el troquel del anverso el retrato de la medalla grande de Proclamación de Carlos IV en Madrid diseñado por Pedro González de Sepúlveda, y el segundo plasmó en el del otro lado el momento más trascendental del viaje real.
(Texto extractado de: Cano Cuesta, M., Catálogo de Medallas Españolas, Madrid: Museo Nacional del Prado, 2005, pp. 218-219).