La Crucifixión
Hacia 1460. Técnica mixta sobre tabla, 232 x 120 cmNo expuesto
Es ésta una obra singular que, pese a sus dimensiones, se realizó de forma independiente, y no para integrarla en un retablo como es lo habitual. Mantiene el marco rectangular original y su conservación resulta casi excepcional. Aunque no está documentada, sus características estilísticas no dejan duda sobre su atribución al pintor burgalés Juan Sánchez, al que Post denominó Maestro de las Figuras Anchas, por el amplio volumen de sus personajes, que suelen ocupar todo el espacio disponible en primer plano. Identificado gracias a su participación en el antiguo retablo mayor del monasterio de Oña (doc. 1463-1465), Sánchez se sitúa dentro del foco burgalés en una posición de transición entre el estilo internacional en el que se formó y el hispano-flamenco, al acceder a los modelos flamencos y adaptarlos a su personal estilo, del que esta obra es un ejemplo, además de ser la pintura de ejecución más cuidada de todas las que se conocen de su mano, en la que destaca el fondo negro con motivos florales en oro, excepcionales por su gran tamaño (Texto extractado de Silva, P.: Memoria de actividades 2002, Museo Nacional del Prado, 2003, p. 44).