Marco de Frontal de Guils
Finales del siglo XIII. Ensamblado a caja y espiga, Policromado al temple, 91,5 x 176 cmSala 051C
Marco original de la pintura. Está formado por molduras simples con cuatro largueros o montantes que se fijan a la pintura mediante espigas de madera, dando lugar a una pieza fija e inseparable. Presenta un filo en medio bocel donde se encuadra toda la composición. De ahí se pasa por medio de un talud a la entrecalle y canto, que comparten la misma moldura. Al igual que la pintura, está policromado al temple con colores sencillos y decoración lineal. Con frecuencia se pueden ver, en estos frontales, inscripciones alusivas a lo representado en la pintura. En este caso hay dos frases en latín; en el lado izquierdo, lapidabant stefanu, en alusión a la escena de la lapidación, martirio que sufrió San Esteban, y en el lado derecho, sepelierunt stefanu, en alusión a su entierro.
El románico es un estilo artístico desarrollado en Europa occidental durante los siglos XI, XII y parte del XIII, con una representación abundante en España en el románico catalán. Por extensión, se llama así a los marcos que guarnecen las pinturas de los frontales de altar románicos. Los frontales románicos servían para decorar los frentes de altar en las iglesias cristianas. Podemos encontrar los primeros ejemplos en iglesias paleocristianas, realizados en tela u orfebrería, alcanzando su máximo desarrollo por medio del uso de la madera. En la Baja Edad Media sus estructuras se van complicando hasta conseguir lo que conocemos como retablos góticos.