Paisaje (A orillas del Guadalquivir)
Hacia 1886. Óleo sobre tabla, 17 x 28 cmDepósito en otra institución
Andrés Cánovas es un destacado paisajista del último cuarto del siglo XIX y, junto con Emilio Sánchez Perrier, fue el más relevante en la ciudad de Sevilla durante ese periodo. A pesar de ello, no se conocen demasiadas obras de su mano, la mayoría de las cuales están vinculadas a Alcalá de Guadaira y a la ciudad hispalense, donde firma esta pequeña tabla, pintada posiblemente ante el natural.
Ofrece una vista de la ciudad tomada desde el barrio de Triana. Esta visión cambió radicalmente pocos años después debido a la construcción del puente de San Telmo, que uniría ambas orillas, en el lugar que aquí ocupa el primer término. El río Guadalquivir y la Torre del Oro, cuya silueta se refleja en el agua, son los protagonistas de la composición. La masa arbolada de primer término corresponde a los jardines de Cristina, abiertos en 1830, y al paseo de las Delicias. En la margen derecha del río aparecen diferentes embarcaciones, pues en este lugar existía ya entonces un embarcadero, al que corresponde la construcción que delimita el cauce por ese lado.
Aunque Cánovas decide pintar la ciudad desde el sur, al igual que habían hecho otros pintores a partir del Romanticismo -como Manuel Barrón Carrillo-, y en efecto, dispone el río y la Torre del Oro en la parte derecha, su imagen de la ciudad dista mucho de la de estos. Su punto de vista, más cercano, le lleva a suprimir gran parte de los principales monumentos en beneficio de una visión más inmediata y sincera. Además, al igual que en otras de sus obras, Cánovas emplea un colorido sobrio y una entonación apagada, pues, de hecho, algunos de sus paisajes están pintados tras la caída del sol. Aquí opta por un celaje grisáceo, cuya densidad -marcada mediante una pincelada muy empastada- parece preludiar la llegada inminente de la lluvia y contrasta con la forma sutil de representar la vegetación. Cánovas consigue de esta forma una visión melancólica de la ciudad hispalense, muy diferente a la que habían mostrado los pintores de las generaciones anteriores pero que comulga con los principios del núcleo de artistas al aire libre de Alcalá de Guadaira, con el que estuvo relacionado, pues, como se ha dicho, trabajó en esta localidad sevillana muy a menudo. Su estilo, perfectamente condensado en esta pequeña obra, devela la plena asunción de esa forma de mostrar la naturaleza en completa calma y quietud y mediante un colorido atemperado.
Martínez Plaza, Pedro J, 'Andrés Cánovas y Gallardo. Paisaje (A orillas del Guadalquivir)' En: El factor Prado: los depósitos del Museo Nacional del Prado., Museo de Bellas Artes de Asturias,, 2022, p.178-181 nº 40