San Francisco de Asís en el sepulcro
Primer cuarto del siglo XIX. Madera, 172 x 60 cmDepósito en otra institución
Representación tardía del tema de San Francisco muerto, que alcanzó amplia difusión en el arte español. El modelo seguido en esta ocasión es la imagen tallada por Pedro de Mena para la catedral de Toledo, como evidencia la verticalidad estática de la figura, el rostro ligeramente levantado, las manos ocultas por completo dentro de las mangas y el hábito con un gran pliegue central, que se abre en uve hacia el cuello. La capucha sin embargo no lleva esclavina y termina en punta. Pliegues y policromía se han simplificado al máximo.
En el diccionario de Madoz, cuando se refiere al Museo de la Trinidad, se menciona entre las esculturas destacadas, un San Francisco de Asis, de Ágreda. Ossorio y Bernard incluye en la relación de obras de este escultor, una imagen de San Francisco, realizada para los Capuchinos de la Paciencia, en Madrid. Gaya Nuño estimó que ambas citas se referían a una misma pieza. Presenta además un dato significativo: la ausencia de la esclavina en la capucha y su forma puntiaguda, rasgo característico en el hábito de los capuchinos.
Debe fecharse con posterioridad a 1814, ya que no aparece citada en ninguna de las dos detalladas relaciones que de sus propias obras hizo el escultor, en 1804 y 1814, para acompañar las solicitudes de distintos cargos en la Real Academia de San Fernando.
Luna y Moreno, L.; Fernández González, M. R., Pedro de Mena y Castilla, Valladolid, Museo Nacional de Escultura, 1989, p.92