San Lucas
1401 - 1435. Temple sobre tabla, 95 x 55 cmNo expuesto
La tabla fue atribuida por Josep Gudiol a Juan de Sevilla, hasta que en 2024 se ha considerado obra de Juan de Peralta. Formaba parte de un retablo dedicado a San Lucas y San Mateo, una advocación poco frecuente. Como la mayor parte de las obras atribuidas al pintor, el retablo debe ser relacionado con la zona de Sigüenza. Es complejo recomponer el aspecto original del conjunto, pero sabemos que presentaba al menos una Crucifixión (colección particular), una representación de San Lucas y San Mateo escribiendo (Méjico, Museo Nacional de San Carlos) acompañados de escenas de la vida de los dos santos: la pieza del Museo del Prado, que representa San Lucas operando la cabeza de un niño enfermo y una tabla con el Martirio de san Mateo (Méjico, Museo Nacional de San Carlos). Se ha conservado también la predela del conjunto, que representa a Cristo en la tumba con la Virgen y San Juan, rodeados de cuatro profetas (Northampton, Smith College Museum of Art). Hasta principios del siglo XX, las tablas se encontraban en la colección de Don Álvaro de Retana, en Madrid.
Des del punto de vista iconográfico, la pintura presenta un gran interés: de forma excepcional, representa a San Lucas en su ejercicio profesional como médico, una faceta de la biografía del santo que es sistemáticamente omitida en su representación artística a lo largo de la Edad Media. Así, el santo aparece sentado ante un pupitre lleno de instrumentos de cirujano, operando la cabeza de un niño, mientras es observado por un grupo de personajes enfermos, que parecen esperar su turno.
Eric Young (1981), considera Juan de Peralta como una personalidad independiente a la de Juan de Sevilla. El corpus de este artista, ligeramente más tardío que el de Juan de Sevilla, se constituye a partir de un San Andrés firmado, que pertenecía a la colección parisina de Jean Schmit.