Un ciudadano más
1901. Óleo sobre lienzo, 141 x 181 cmDepósito en otra institución
En este cuadro Bermejo Sobera pinta una escena de costumbres y retrata a una familia de trabajadores bautizando a su hijo. No se trata de una gran fiesta, sino de algo cotidiano y privado: la mujer, con mantón y pañuelo a la cabeza, sostiene al niño mientras el cura lee las palabras del sacramento; el padre, vestido con capa española, mira atento y una niña se agarra a él tratando de ver mejor lo que sucede. Al fondo, una mujer sentada que contempla la escena parece ajena a la ceremonia y simplemente espera.
La escena se desarrolla en la penumbra característica de los interiores religiosos y el pintor utiliza la vela que sostiene el monaguillo para conseguir efectos pictóricos, iluminando la cara de éste y la del sacerdote y aprovechando las vestiduras blancas de los dos. Esa forma de iluminar de abajo arriba dibuja sombras muy marcadas en el rostro del monaguillo. Junto al motivo religioso el título del cuadro introduce un punto de interés de otro tipo. Bermejo Sobera, con el título, llama nuestra atención sobre la parte laica que tiene el acontecimiento.
El cuadro fue pintado cuando el autor contaba con veinte años, antes de ir a Roma como pensionado, consiguiendo con él medalla de tercera clase en la Exposición Nacional de Bellas Artes de 1901. (Texto extractado de García Felguera, M.: "Un ciudadano más", Ternura y Melodrama. Pintura de escenas familiares en tiempos de Sorolla, Conselleria de Educacio y Cultura, 2003, p. 258).