Una artista
Hacia 1901. Óleo sobre lienzo, 86,5 x 74,5 cmNo expuesto
La figura y personalidad de María Luisa Puiggener (Jerez de la Frontera, 1867-Sevilla, 1921), es la de una de las pintoras más destacadas de finales del siglo XIX y principios del siglo XX en Andalucía y una de las más importantes en nuestro país; merecedora de un lugar propio en la historia de la pintura de su tiempo, sin embargo, y a pesar de su participación y reconocimiento en las Exposiciones Nacionales de Bellas Artes, su obra no estaba representada hasta ahora en ninguna de las colecciones públicas del Estado, lo cual no ha favorecido la divulgación y conocimiento de su arte. Es autora de un conjunto de lienzos, protagonizados por mujeres, a través de los cuales escenifica la crisis económica y social de la Sevilla de principios del siglo XX, en la que comparecen mujeres de la pequeña burguesía reconvertidas en pobres vergonzantes, o de solemnidad, que bien podrían ilustrar los textos reivindicativos sobre los derechos de las mujeres escritos por Emilia Pardo Bazán y por otras de las primeras en exigir un acceso igualitario a una educación suficiente para sostener a sus familias ante las situaciones de necesidad.
Esta obra fue presentada por Puiggener a la exposición de pintura feminista del salón de los hermanos Amaré en 1903 de Madrid, tal y como atestigua una fotografía publicada por el diario ABC (30-VI-1903, p. 9) que se dio a conocer en 2018. Es seguro que se presentase antes en la exposición de Bellas Artes de Sevilla de ese mismo año, tal y como atestiguan las críticas recogidas por Illán, que permiten especular sobre la datación de la pintura y que no dejan de ser un buen termómetro de la clase de comentarios dirigidos a las mujeres dedicadas a la pintura por esos años: “nadie podía imaginar que fuese una mano femenina la que lo trazara, tal era el vigor con que estaba ejecutado”. Siempre de acuerdo con esta autora, la iconografía del lienzo responde a una reivindicación de la valoración seria y profesional de la formación y del trabajo de las creadoras. Así, la figura que protagoniza la composición no responde a una representación amable de una muchacha que practica un pasatiempo, sino a una estudiosa concentrada en un acto de estudio, examinando el modelo y realizando su dibujo. El hecho de que la representación que dibuja sea un desnudo femenino ha sido igualmente interpretado como “una declaración de intenciones”, por esa autora. Lo cierto es que la imagen podría responder a la iconografía de alguna de las discípulas de la pintora, que al parecer mantuvo a un grupo de alumnas particulares que se formaron bajo su enseñanza y que, efectivamente, celebrara con ella su dedicación.
El cuadro ingresó con un marco de cassetta dorado y corlado que coincide con la época de la pintura y puede considerarse el original.
G. Navarro, Carlos, 'Maria Luisa Puiggener Sánchez. Una Artista, hacia 1901'. En: Memoria de Actividades 2022, Ministerio de Cultura y Deporte, 2023, p.81-83