A principios del siglo 20, estas pinturas fueron arrancadas de las paredes de la ermita y varios museos de Estados Unidos las compraron.
Años después, el Museo Metropolitano de Nueva York las depositó en el Museo del Prado sin fecha de devolución.
Las pinturas están expuestas en una sala que imita la forma de la ermita y el lugar que ocupaban.
En “Cacería de liebres”, hay un cazador que va a caballo,con un tridente en la mano.
El cazador incita con el tridente a 3 perros que persiguen a 2 liebres.
Las figuras blancas destacan sobre el fondo rojo común.
De forma muy sencilla, las figuras dan sensación de vida y movimiento.
Otras pinturas de la ermita de San Baudelio de Berlanga que están expuestas en esta sala son: “Cacería del ciervo”, “Elefante”, “Oso”, “Soldado” y “Cortina”.
Es extraño que pintaran estos temas en una iglesia.
No está claro el significado de la escena de la cacería ni de las otras que vemos en esta sala.
En aquella época, solo las familias nobles y poderosas podían cazar.
Es posible que la ermita tuviera un uso para esas familias.