Este cuadro es un retrato del emperador Carlos Quinto, que aparece vencedor después de una batalla.
Carlos Quinto monta a caballo, vestido con una armadura y con una lanza en su mano.
Tiene la banda roja de comandante y lleva colgado el toisón de oro, un collar que llevan los reyes de España en actos importantes.
Carlos Quinto no tiene gesto de enfado o rabia en su cara porque Tiziano quería mostrarle como un emperador pacífico.
Tiziano pinta al emperador en un paisaje donde no hay ningún detalle de la batalla.
Tampoco aparece nadie del ejército derrotado debajo del caballo, como era habitual en este tipo de retratos.
El paisaje donde Tiziano pinta el retrato del emperador es un lugar cerca del río Elba en Alemania, donde tuvo lugar la batalla de Mühlberg.
Carlos Quinto era el emperador de Alemania, rey de España y cristiano católico.
Él ganó la batalla de Mühlberg.
Sus enemigos eran algunos príncipes alemanes que eran cristianos protestantes.
Católicos y protestantes son 2 ramas del cristianismo que tuvieron enfrentamientos en esa época.
Esos príncipes se habían rebelado contra el poder de Carlos Quinto y se unieron en una alianza militar para luchar contra él.