La Biblia cuenta que David, un joven pastor judío, mató al héroe filisteo Goliat.
Los filisteos eran personas de una antigua región situada en la actual zona de Palestina, Israel y parte de Jordania, Egipto y Siria.
Con su honda, David arrojó una piedra que acabó con el gigantesco enemigo Goliat.
Una honda es una cuerda con un trozo de tela con el que una persona puede lanzar piedras.
Este cuadro representa el momento en que David ya ha vencido a Goliat después de haberle cortado la cabeza.
Así quiere mostrarlo al pueblo como un trofeo de su victoria.
La escena que muestra este cuadro es poco habitual porque muestra el momento después de lanzar la piedra.
Los cuadros de David y Goliat suelen mostrar el momento en el que David lanza la piedra y mata a Goliat, pero este cuadro muestra el momento de calma posterior.