Este cuadro muestra una batalla de la Muerte y su ejército de esqueletos contra las personas vivas.
En el centro del cuadro hay un esqueleto con una guadaña en las manos.
Una guadaña es una herramienta con una cuchilla alargada que los agricultores usan para cortar las plantas desde el tallo.
El esqueleto con la guadaña representa la muerte.
La Muerte está montada en un caballo color rojizo.
Guía a su ejército de esqueletos para matar a las personas vivas y las empuja hacia un gran ataúd con una cruz que hay a la derecha del cuadro.
Un ataúd es la caja de madera en la que los cadáveres se entierran.
La Muerte y su ejército de esqueletos golpean y matan a las personas vivas sin distinguir quiénes son o qué pecados han cometido durante su vida.
Algunas personas luchan para no morir, otras no pelean y se dejan matar y otras no se dan cuenta de que van a morir.
Por ejemplo, abajo a la derecha del cuadro hay una pareja.
Él toca un instrumento llamado laúd y ella canta pero no se dan cuenta de que detrás hay un esqueleto tocando el violín.
Bruegel pintó esta obra para enseñar a las personas que todas vamos a morir y no hay diferencia entre si eres soldado, gobernante o campesino.
En el cuadro, podemos ver campesinos y también un emperador abajo a la izquierda.
Bruegel pintó la escena en un paisaje con mucha profundidad.
Al fondo, vemos más batallas sobre un suelo marrón y oscuro en el que destacan varios incendios de color rojo.
Todo ello da la impresión de estar en un lugar parecido al infierno.