Joaquín Sorolla es el pintor de este cuadro.
Nació en Valencia y viajó por varios países, donde conoció a pintores extranjeros y ganó premios importantes de pintura que le hicieron tener mucho éxito.
El cuadro que vemos está pintado sobre un cuadro anterior que Sorolla había pintado para presentarlo en la Exposición Nacional.
En el cuadro anterior, María Guerrero aparecía seria y más joven.
Estaba sentada en un sillón y el cuadro tenía otro fondo.
9 años después de pintar ese cuadro, Sorolla volvió a pintar encima y creó el cuadro que vemos ahora.
Esta vez, Sorolla hizo el cuadro más grande y pintó a María Guerrero más sonriente y con un vestido distinto y más amplio.
Además, agregó la figura de su marido en el fondo del cuadro.
El vestido de María Guerrero recuerda a los vestidos que estaban de moda en la época del rey Felipe Cuarto.
La obra teatral “La dama boba” está ambientada en esa época.
Sorolla quería rendir un homenaje al pintor Velázquez y a las Meninas.
Por eso, pinta a María Guerrero con un vestido rosa, rojo y blanco, que tiene la misma forma que los vestidos que aparecen en Las Meninas.
Joaquín Sorolla y María Guerrero eran amigos.
Sorolla le pidió a María Guerrero pintar su retrato porque creía que el Museo del Prado debía tener un retrato de María Guerrero en su colección.
Quería que su cuadro estuviera colgado cerca de los cuadros de Velázquez, porque admiraba mucho a este pintor.