Este cuadro representa a un grupo de pastores que adoran al niño Jesús en el portal de Belén.
Es una escena del Evangelio, que es el libro de la Biblia que cuenta la vida y enseñanzas de Jesucristo.
El niño Jesús está en el centro y la Virgen le sostiene en sus brazos.
A la derecha, un grupo de pastores miran al niño con diferentes expresiones.
A la izquierda, san José sentado mira a los pastores.
El pintor Mengs se retrata a sí mismo detrás de san José.
Por encima, un grupo de ángeles vuela sobre la escena de la adoración.
Mengs utiliza el resplandor de luz que sale del niño Jesús y las sombras que crea para que se noten más las formas y el volumen del resto de los personajes.