El cuadro representa los trabajos de recolección de trigo al final del verano.
Los campesinos descansan y celebran el final de la abundante cosecha.
Una enorme montaña de trigo amontonado en gavillas, grandes manojos de espigas, es la muestra del trabajo que han hecho.
A la izquierda, un grupo de hombres ha dado de beber vino a un joven y le han emborrachado.
El joven tiene una cara alegre por efecto de lo que ha bebido.
Uno de los hombres tiene en sus manos una bota de vino, que pone hacia abajo para llenar otra vez el vaso porque está ya casi vacía.
En el centro, varios campesinos se ríen del joven borracho mientras miran la escena.
Sobre un carro con trigo apilado, 3 niños juegan.
Detrás, sus padres los miran asustados porque tienen miedo de que se caigan.
A la izquierda, una mujer da de comer a su hijo.
A la derecha, un hombre que duerme sobre las gavillas de trigo y 2 caballos descansan.
Por último, al lado derecho del cuadro, un hombre pasa el rastrillo sobre el trigo con prisa.
Está de espaldas porque mira hacia el cielo, que está con nubes de tormenta.
La escena transcurre en la era, el lugar donde separaban con un trillo el grano de la paja de las espigas del trigo.
La enorme piedra cilíndrica que está en la esquina izquierda es un rulo o rodillo de piedra.
El rulo servía para allanar la era antes de pasar el trillo.
Al fondo, un enorme castillo medieval recuerda que los campesinos son siervos, es decir, que sirven a un señor que les protege.