Este cuadro muestra 2 figuras.
En esa sala, Velázquez tenía su estudio y pintaba un retrato de los reyes Felipe Cuarto y Mariana de Austria.
El hombre que está de pie es Jesucristo y la mujer arrodillada es María Magdalena.
María Magdalena fue una de las mujeres que acompañó a Jesucristo cuando le crucificaron.
Según cuenta la Biblia, unos días después de la crucifixión, María Magdalena confunde a Jesucristo con un encargado de un huerto.
Por eso, Correggio pinta las herramientas para trabajar el campo que podemos ver a la derecha de la figura de Jesucristo.
Jesucristo señala al cielo y advierte a María Magdalena que no le toque, porque todavía no ha subido al Cielo para estar con Dios.
Por eso el cuadro se titula Noli me tangere que significa no me toques.
En ese momento, al escucharle, María Magdalena reconoce que es Jesucristo, que había resucitado después de ser crucificado.
María Magdalena está en una posición que parece insegura.
Su postura y su rostro muestran sorpresa y emoción.
Esto contrasta con la expresión y el gesto de Jesucristo, que parece estar sereno y tranquilo.
La posición de las 2 figuras da equilibrio al cuadro porque crea una línea diagonal que va desde el pie de María Magdalena hasta la mano de Cristo.
Los personajes se encuentran en un paisaje con árboles y montañas de fondo.
Además, Correggio pintó la luz del amanecer en el cielo.