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El Prado me ha aportado muchas cosas
Conchi Montero Velasco, Auxiliar de Servicios Generales, 1970-2014El Prado me ha aportado muchas cosas
Conchi Montero Velasco, Auxiliar de Servicios Generales, 1970-2014
A mí el Museo del Prado me ha aportado muchas cosas, porque estaba en un sitio donde me encantaba trabajar. He aprendido cosas, he tenido la oportunidad de conocer a mucha gente. Por el Prado han pasado directores, artistas, de todo. Es muy bonito quieras o no, y eso se queda como parte de tu vida. Recordar esas cosas tan bonitas que has vivido, con exposiciones preciosas y otras muchas cosas. Como cuando nos quedábamos a las conferencias, porque siempre tiene que haber un vigilante. Oí conferencias muy bonitas e interesantes. Todo eso ha aportado mucho a mi vida, y recuerdo cosas. Hablar ahora mismo del Museo del Prado hasta me emociona. Ha sido algo importante en mi vida.
Echo de menos venir a trabajar. Me gustaría levantarme por las mañanas arreglarme y venir. Cuando llegas al Museo, hablas con los compañeros, te incorporas a las salas, ves entrar a la gente, al público, unos cuentan una cosa, otros cuentan otras. Sientes que tienes vida y estás para algo. ¿Qué pasa cuando te jubilas? Yo estoy muy bien en casa lógicamente, y ahora tengo todo el tiempo libre con mi marido y mis hijos. Voy y vengo, y no tengo que estar pendiente de tener que venir a trabajar. Estoy encantada. Pero echo mucho en falta el Museo del Prado. A veces me dicen: “¡Pero bueno!”. A veces paso por el Prado y no miro, porque todavía siento nostalgia. Y dicen: “¿Pero cómo eres así?”. Pues mira, soy así. Es que el Prado lo llevo dentro. He soñado con el Museo, con los compañeros, y me he despertado pensando que estaba en el Museo, pero estoy en casa. Es verdad.
Comienza a trabajar en el Museo como camarera, para pasar posteriormente a vigilante de sala, con alguna breve temporada en taquillas.
Entrevista realizada el 23 de mayo de 2018
El Museo deja huella
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