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Ya he trabajado mucho en esta casa
Mercedes Orihuela Maeso, Conservadora del Servicio de Depósitos, 1975-ActualidadYa he trabajado mucho en esta casa
Mercedes Orihuela Maeso, Conservadora del Servicio de Depósitos, 1975-Actualidad
Cuando tienes treinta o cuarenta años, piensas que cuando llegue la hora de la jubilación vas a echar de menos todo. Pero cuando ya estás a las puertas de la jubilación, piensas que has hecho lo que tenías que hacer. Y ahora lo que interesa es, no abandonar o perder la relación con la gente, pero sí cambiar de forma de vida, no tener que trabajar de ocho de la mañana a siete de la tarde. Siempre hay cosas que hacer. La gente me dice que podría escribir un libro con anécdotas e historias del Museo. Pues no lo sé, quizá sí lo haga, según me pille. Hay muchas cosas que me gustan, por ejemplo La pradera de San Isidro de Goya. Me gusta el Antonello de Messina [Cristo muerto sostenido por un ángel]. Me interesan mucho los bodegones españoles. Para mí los dos mejores pintores que hay en el Museo del Prado y dentro de la historia del arte son Rubens y Velázquez. Vendría a verlos. Tendré una idea romántica de la situación, vendré a ver a la gente y a desayunar. Pero te quitas muchos problemones de encima y eso también te lo mereces. No creo que me cueste excesivo trabajo. Ya he trabajado mucho en esta casa.
Conservadora del Museo del Prado desde 1982. Comienza su colaboración con el Museo en los años 70, ordenando documentos y archivos fotográficos. Documenta y visita las instituciones depositarias de obras del Museo, dando origen a la colección conocida como "Prado disperso".
Entrevista realizada el 08 de abril de 2018
El Museo deja huella
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Afinar el gusto y aprender a valorar el arte -
Los placeres del Museo -
La jubilación a los setenta -
La decisión de irse del Museo -
La intensidad -
El Prado. Un antes y un después en la vida de uno -
Jesús Aroca. Para siempre en el Museo -
El Prado ha determinado mi vida -
El legado de grandes colegas -
A quién pertenece el Museo del Prado -
Una vida en la Fundación -
El mejor sitio donde estar -
La jubilación -
La eternidad -
El Museo del Prado en mi vida -
El Prado me ha aportado muchas cosas -
Una riqueza construida entre todos -
Una experiencia maravillosa -
El lugar de uno -
El salto al vacío -
Que los nietos sepan qué es un vigilante y un carpintero -
Visitar el Museo. Un antes y un después -
Una reflexión tras 40 años de servicio -
Hay días que sueño con el Museo del Prado -
El Museo es mi segunda casa -
31 de diciembre de 2009 -
Lo más duro pero enriquecedor -
Gusto por el trabajo -
Hay vida después del Prado -
El calor de los trabajadores -
La tranquilidad de la misión cumplida -
Sin mucha inquina pero un mal final -
Lo que da el Prado -
Ya he trabajado mucho en esta casa -
Yo estaba allí