Mariano Moreno García
Miraflores de la Sierra, 1865 - Madrid, 1925Mariano Moreno García comenzó como aprendiz en el estudio de J. Laurent y pronto se especializó en la fotografía de obras de arte. Con la autorización del entonces director Vicente Palmaroli, trabajó a partir de 1893 en la reproducción de los fondos del Museo del Prado. Durante esta etapa se pueden registrar hasta ciento veintiocho fotografías de pinturas. Muchas de ellas sirvieron para ilustrar el catálogo de la exposición dedicada a Francisco de Goya de 1900, organizada por el Ministerio de Instrucción Pública y Bellas Artes.También en 1893 creó el Archivo de Arte Español, hoy conocido como “Archivo Moreno”. Sus fotografías aparecen firmadas como “M. Moreno” y más tarde como “Casa Moreno”, “Cliché Moreno” o “Fotografía de Arte Moreno”.Se presupone que alrededor de 1900 su estudio estaba situado en la calle del Olmo, n.º 22, en el mismo lugar de su residencia, según una publicación de Elías Tormo y, en 1912, abriría otro estudio en la Plaza de las Cortes, nº 8. En 1907 trabajó para la Junta de Iconografía Nacional, que le encargó la recopilación fotográfica de retratos de personajes públicos; durante esos años, también colaboró con la Sociedad Amigos del Arte, en la que trabajó junto a importantes historiadores del arte. Mariano Moreno fotografió las obras artísticas del convento de las Descalzas Reales, las piezas de los principales museos españoles –en especial las del Museo del Prado– y también realizó reportajes de exposiciones del momento para revistas culturales como "La Esfera" o la "Gaceta de las Artes". Realizó una de sus últimas colaboraciones con Aureliano Beruete en la obra "Historia de la pintura española del siglo XIX", publicada en 1926 tras el fallecimiento de ambos. A su muerte el negocio pasó a denominarse “Viuda de Moreno”, y el encargado de cobrar por las fotografías entregadas al Museo fue su hijo Luis, de acuerdo con las facturas conservadas en el Archivo del Museo del Prado. Los cuatro hijos varones de Mariano Moreno se dedicaron a la fotografía artística, pero solo su primogénito, Vicente, continuó con el negocio familiar y el archivo iniciado por su padre, manteniendo los trabajos para la Junta de Iconografía y, más tarde, colaboró con la República en el Comité de Reforma, Reconstrucción y Saneamiento de Madrid. Su hijo Luis fue fotógrafo en Sevilla y Jorge, en Buenos Aires. Dos años después de la muerte de Vicente, en 1955, su viuda, María Margarita Salamea Noriega, vendió el archivo al Estado español, que en un primer momento lo depositó en el Museo Arqueológico Nacional hasta 1966, cuando se reubicó en el Instituto Patrimonio Cultural de España para su estudio y conservación. El Archivo Moreno es notable por su gran valor documental, ya que muchas fotografías muestran piezas que hoy en día se han perdido o deteriorado. El fondo está compuesto por unas setenta mil placas negativas en vidrio o acetato, fechadas entre 1890 y 1953, y están en su mayoría digitalizadas para su consulta en línea.




