Carlos V
Hacia 1541. Mármol blanco.Sala 024
El emperador Carlos V aparece representado en este busto de tamaño natural, en la treintena y luciendo el toisón de oro sobre el pecho. La armadura que viste, conocida como "armadura de volutas flordelisadas", fue labrada por Kolman Helmschmid, armero de Ausgburgo, hacia 1521, que se conserva en la Real Armería de Madrid (núm. inv. A66). El monarca fue retratado con ella por Tiziano hacia 1531 en el desaparecido cuadro que pintó en Mantua en 1530, "Carlos V con espada desenvainada", conocido gracias a dos copias de Rubens, de 1603 y 1628. Su imagen se difundió con popularidad a través de la estampa que abría Agostino Veneziano en 1535, así como a través de las xilografías realizadas por Giovanni Britto entre 1535 y 1540.
Con toda seguridad, Giovanni Angelo Montorsoli conoció esas imágenes que mostraban la representación oficial del monarca, pero también es cierto que en 1536 pudo contemplar al emperador en persona, cuando hizo su entrada triunfal en Florencia y esa sería la razón de que lo retratar más joven de lo que en realidad era en el momento en el que lleva a cabo su trabajo.
Tradicionalmente se ha considerado este busto como uno de los dos mencionados por Giorgio Vasari, que Montorsoli realizaba en Génova estando al servicio de Andrea Doria, para ser enviados como un presente al secretario imperial, Francisco de los Cobos, en España. El otro de los bustos sería el que actualmente se custodia en el Museo Nazionale della Certosa di San Martino de Nápoles (AM 10824, Dep.421).
En la última publicación dedicada en 2018 a la producción de Montorsoli, Sergio Ramiro Ramírez ha analizado sendos bustos. Según su estudio la pieza conservada en Nápoles tendría una mayor calidad en cuanto a su ejecución técnica, convirtiéndose de algún modo en el prototipo del esquema. Los rasgos físicos del emperador, según se abordan en su rostro y cabello, están resueltos con una habilidad más prolija y estarían poniendo de manifiesto un mayor vínculo con una realización más personal por parte del artista, mientras que en el otro caso podría pensarse en un trabajo ejecutado por el taller bajo su dirección. En el busto conservado en el Museo del Prado se pierde el detallismo en lo físico, que sin embargo se gana en lo que se refiere a la minuciosidad a la hora de reflejar los detalles de la armadura. Ramiro señala al respecto que esa diferencia puede estribar en el papel diferente que pudieron cumplir las dos esculturas, de manera que la de Madrid encajaría más con un rol de autoridad militar y un carácter más representativo, en la línea de la iconografía consagrada en los retratos oficiales de Leone y Pompeo Leoni.
La pieza de Madrid se encontraría en la colección real desde finales del siglo XVI y se ha identificado con una "estatua de medio cuerpo, de mármol blanco, del emperador Carlos sobre pedestal de lo mismo", que figuraba en el inventario de bienes tras el fallecimiento de Felipe II en 1598. Se trata asimismo del busto que se registra en el inventario del Real Alcázar de Madrid en la galería de Poniente, realizado en 1701, con el número 71.