Cristo del Consuelo del cementerio de la parroquial de San Sebastián de Madrid
1729. Talla dulce: aguafuerte y buril sobre papel avitelado, 598 x 441 mmNo expuesto
Fray Matías de Irala (1680-1753) nos dejó un testimonio impagable de la Virgen de la Soledad, no solo por mostrar la imagen con toda la máquina de su retablo, sino también de su aspecto en las andas procesionales que habían sido el motivo inicial de su realización. Es asimismo la estampa la que nos transmite el éxito de la iconografía a través de las múltiples devociones que, por toda la geografía hispana, de manera total o parcial, reprodujeron esta imagen, una prueba más de su eficacia como intercesora. Solo como ejemplo se puede citar este grabado de Matías de Irala que la muestra junto al Cristo del Consuelo de la iglesia de San Sebastián de Madrid.
Arias Martínez, Manuel, Darse la mano. Escultura y color en el Siglo de Oro, Madrid, Museo Nacional del Prado, 2024, p.213-214