El cardenal Gaspar Quiroga
Hacia 1580. Óleo sobre lienzo, 112 x 96 cmEn exposición temporal
El retratado, identificado tradicionalmente como el cardenal Andrea de Austria, posiblemente represente al cardenal Gaspar de Quiroga (Madrigal de las Altas Torres, 1512-Madrid, 1594), inquisidor general y arzobispo primado durante el reinado de Felipe II.
La razón principal para identificar el personaje del lienzo del Prado con el cardenal Quiroga radica en su incuestionable parecido con el retrato que Luis de Velasco le pintó en 1594 para la sala capitular de la catedral de Toledo. A diferencia de la efigie de la sede primada, en la que el cardenal aparece con sus atributos episcopales, la del Prado sigue la tipología de retratos eclesiásticos comenzada por Rafael en su Julio II. A Quiroga se le muestra en un perfil de tres cuartos, sentado en una silla tapizada de terciopelo rojo y con remaches dorados, vestido con la muceta roja y la birreta cardenalicia, y mirando al espectador. Aparenta menos edad que en su retrato toledano y coincide con ese "hombre de muchas carnes, de aspecto grave y severo, blanco, y cuando mozo era de color bermejo" y "de rostro alegre y abultado, cabello y barba rubio" que cronistas como Jerónimo Román de la Higuera y Pedro Salazar de Mendoza describieron. Tanto la datación estilística como las características físicas del retratado nos llevan a fechar el cuadro poco después de 1578, año de su nombramiento como cardenal por el título de Santa Balbina.
El retrato del cardenal Quiroga del Museo del Prado, atribuido a un discípulo del veneciano Jacopo Robusti Tintoretto (1519-1594) y probablemente encargado para conmemorar la consecución del capelo cardenalicio, pudo llegar a España poco después de 1578. Este lienzo se inserta en los años posteriores a la muerte de Tiziano en 1576, que dieron comienzo a la etapa de mayor circulación de obras de Tintoretto fuera de Venecia y a la consiguiente ampliación de su taller. Constituye el primer objeto de origen italiano susceptible de ser relacionado directamente con el cardenal Quiroga y abre el camino a una reinterpretación de su perfil como coleccionista y mecenas.
Cavero de Carondelet, Cloe, Las relaciones artísticas del cardenal Quiroga con Italia: Un retrato veneciano en las colecciones del Museo del Prado. Boletín del Museo del Prado, 2016, p.10-16 f.1