El escultor Miguel Blay con su hijo
Hacia 1918. Autocromo sobre placa de vidrio, 60 x 130 mmSala 060
Este retrato del escultor Miguel Blay (1866-1936) y su hijo es un autocromo estereoscópico. Patentado por los hermanos Lumière, el autocromo fue el primer procedimiento fotográfico a color, que gozó de gran éxito entre profesionales y aficionados, pese a su elevado coste.
Padre e hijo posan sentados en un banco con decoración cerámica, situado en el hotel-estudio que el artista mandó construir en la madrileña calle del Pinar, donde la familia se trasladó hacia 1911.