El pintor José de Madrazo, padre del artista
1835. Litografía a lápiz, Raspador sobre papel avitelado, 318 x 245 mmNo expuesto
José de Madrazo invita a un intrigante juego de identidades a través de sus retratos. Desde su primera imagen, retratado como un ángel por Gregorio Ferro, inició una exploración que implicó a menudo a otros artistas y que el Prado enriquece con su enigmática silueta negra (D008424), con este retrato litográfico y su fotografía (HF00625), que le muestran en tres momentos biográficos sucesivos. ¿Qué impulsa a un artista a multiplicar su imagen en tantas formas y a través de tantas técnicas? Madrazo, siempre a la vanguardia, revela su fascinación por las tecnologías emergentes y su espíritu experimental, convirtiendo su propia imagen en el primer sujeto de su audaz investigación artística.