Gian Matteo Giberti
1550 - 1590. Óleo sobre tabla, 21 x 14 cmNo expuesto
Giovanni Mateo Ghiberti, Obispo de Verona, fue personalidad significativa en el ambiente renacentista de su ciudad. Por su larga estancia en Roma como datario pontificio de Clemente VII, fue amigo y mecenas de Giulio Romano. Vasari le menciona en varias ocasiones como protector de las artes, y se refiere a obras por él encargadas, tanto en Roma como en su diócesis o en otros lugares vinculados a su persona por la complicada cadena de beneficios, vínculos y adscripciones de su tiempo. La bellísima Lapidación de San Esteban de Giulio Romano, en la iglesia de Santo Stefano, responde a su encargo. También fue personalidad notable en los aspectos literarios, sosteniendo feroz enemistad con Pietro Aretino.
Bernardino India (1528-1590) fue un pintor local, bien conocido en Verona, sobre todo por haber colaborado en ocasiones con Palladio, que le menciona en sus Quattro Libri juntamente con Anselmo Canera como non secondi ad alcuno di nostri tempi, juicio evidentemente complaciente, como bien dice Sergio Marinelli y dictado sin duda por la cordial relación que hubo de unirle con el decorador de su juvenil palacio Della Torre-Ederle, con exquisitos grutescos de clara voluntad arqueologizante y con evidentes ecos de Giulio Romano. Unido a Bartolomeo Ridolfi, India es el decorador más prestigioso en los años de formación de Paolo Veronese. Consta también su actividad de retratista. Sorte, en 1580, escribe messer Bernardino India [...] come saggio e gentilissimo pittore cosi con alto ed elevato spirito, né a fatica né a spesa alcuna perdonando, i veri ritratti de` principi e degli uomini più segnalati nelle scienze e nelle arti liberali di tutti i tempi, va raccogliendo e se ne fa a sua posta un bellisimo museo. Tal y como piensa Marinelli, se trataría de una especie de Museo de hombres famosos al modo de los de Giulio Giovio o del de la Corte del Tirol en Ambrás.
Se sabe que San Carlos Borromeo poseyó un retrato del obispo Ghiberti que le había enviado el obispo Agostino Valier. Perdido el original, se conoce por una copia en la Pinacoteca Ambrosiana, que forma serie con otros retratos y que resulta ser idéntico al del Prado y al del Castelvechio veronés. Cabe preguntarse si el original del Prado, que con seguridad procede de la colección real española, no habrá sido enviado desde Verona por el propio obispo Valier a la corte de Felipe II, o si podrá ser el que poseyó S. Carlos, dadas las estrechas relaciones de Milán con la corona española.
Pérez Sánchez, Alfonso E., El retrato de Giovanni Mateo Ghiberti por Bernardino India. Boletín del Museo del Prado, 1984, p.64-66