Juan Eugenio Hartzenbusch
1855 - 1859. Óleo sobre táblex, 18,5 x 13,5 cmDepósito en otra institución
Esta obra y sus compañeras (P8460, P8461, P8462) se consideran bocetos preparatorios para uno de los lienzos de gran tamaño de la colección de pintura del siglo XIX del Museo del Prado, que retrata un destacado evento contemporáneo, La coronación de Quintana (P5727). Efectivamente, se identifican con las cuatro figuras más preeminentes del primer término de la composición de la obra, que encarnan a varios de los protagonistas del acto de homenaje. La pose de las cabezas en estos pequeños lienzos parece anticipar la que adoptan las figuras del cuadro definitivo y sus trajes, que son los mismos, están desarrollados con más detalle y ampulosidad en la pintura final. En alguno de los casos, como en este de Juan Eugenio Hartzenbusch, el pintor añadió además la medalla de Académico en la composición definitiva, aunque no la lleva en este boceto.
La obra fue un encargo de Isabel II, quien había sido alumna del famoso poeta neoclásico, para recordar el acto de homenaje que tuvo lugar el 25 de marzo de 1855 en el Senado, en el que se celebraba tanto su señalada producción –apegada a los idearios de la democracia liberal- como su resistente heroísmo, que le hizo conocer la prisión por orden de Fernando VII. La gestión de ese encargo, surgido meses después del evento, y de marcado carácter propagandístico, recayó en la Real Academia de san Fernando, aunque se sufragó con fondos del Ministerio de Fomento. Se conoce que Luis López, ganador del concurso con el que la Academia resolvió la designación de un autor, tuvo que superar numerosas dificultades para resolver esta pintura monumental. A la hora de pintar el lienzo definitivo, durante los cuatro años que tardó en llevarlo a cabo, pidió permiso para utilizar el mismo estudio que había sido de su padre –el pintor de Cámara Vicente López Portaña (1772-1850)- en las inmediaciones de Palacio, en concreto en los locales hoy desaparecidos de la plaza de la Armería no 5, junto al Palacio, debido a la obligación implícita de hacer posar allí a todos los presentes en la coronación, algunos en delicada situación de salud. Allí recibió a cuantos retrató del vivo y después fue incorporando sus efigies al cuadro grande, ubicado en un espacio contiguo que había servido de cochera al arquitecto Narciso Pascual Colomer. Para hacerlo siguió un boceto previo de composición que la Academia había aprobado y que hoy no se conoce. Seguramente estos lienzos respondan al final del proceso de posado, donde cada cabeza quedaba ya bien insertada en el espacio que debía de ocupar en la composición definitiva (Texto extractado de G. Navarro, C. Memoria de Actividades 2023, Museo del Prado).
G.Navarro, Carlos, 'Luis López Piquer. Juan Eugenio Hartzenbusch. Pedro Calvo Asensio. Eduardo Gasset y Artime. Francisco Martínez de la Rosa, h,1856-1858'. Museo Nacional del Prado. Memoria de actividades 2023, Madrid, Ministerio de Cultura, 2024, p.116-121