Leda y el cisne
1529 - 1550. Óleo sobre tabla, 92 x 126 cmSala 052B
El artista alemán, como hiciera Leonardo al tratar esta historia de las Metamorfosis de Ovidio, se inspiró en la escultura clásica (en este caso en la Ariadna dormida) para escenificar la seducción de Zeus, transformado en cisne, a la princesa etolia. El animal no se entrelaza con el cuerpo de la joven, como era habitual en el arte del Renacimiento, sino que parece coquetear con ella, lo que permite al pintor mostrarla de manera frontal. Los niños que la acompañan podrían ser tres de los cuatro hijos nacidos de esta unión: Cástor, Pólux, Helena y Clitemnestra.