Majo
1876. Óleo sobre lienzo, 79 x 49 cmNo expuesto
Representado de cuerpo entero en chulesca y desafiante pose, viste con la indumentaria característica de los majos: chaquetilla bordada con madroños, calzón hasta las rodillas, medias y zapatillas, envolviéndose en su vistosa capa, y cubriéndose la cabeza con un bicornio y la redecilla para recogerse el cabello, que le asoma tras el cuello. Con la mirada aparentemente distraída, posa en jarras mientras fuma un cigarrillo, bajo el cobertizo de las parrillas de un merendero, a las afueras de Madrid, del que pueden verse varias empalizadas construidas junto a un humilde caserío. Entre ellas transita un grupo de "chisperos" que se dirigen hacia el fondo, como la "manola" que camina en jarras volviendo la espalda al espectador, vestida de llamativo rojo.
Este pequeño lienzo es muy representativo de la pintura de personajes y escenas costumbristas a la que dedicó su carrera Lizcano, y en la que el artista muestra sus dotes, no sólo de agudísimo captador de los tipos en su vertiente más pintoresca y tópica, sino en la representación de los ambientes en los que éstos se desenvuelven, razón por la que el fondo, aparentemente intrascendente, tiene aquí tan generoso desarrollo respecto a las proporciones de la figura.
La linealidad de los perfiles y la planitud del colorido, extendido en grandes zonas uniformes, son testimonio de la formación esencialmente dibujística del pintor, aunque, en esta ocasión, demuestra una inusual riqueza cromática en la llamativa indumentaria del majo, tratado con un sentido del volumen que le hace destacar visiblemente del fondo, de factura extremadamente delgada y plana.
Museo Nacional del Prado, Pintura española del siglo XIX: del neoclasicismo al modernismo: obras maestras del Museo del Prado y colecciones españolas, Madrid, Ministerio de Cultura, Dirección General de Cooperación Cultural, 1992, p.168