Marco de San Juan Evangelista
Segunda mitad del siglo XVIII. Tallado, Dorado al agua, Ensamblado a media madera, 123,5 x 98 cmSala 028
Marco neoclásico de fuerte influencia italiana. Tallado y dorado, alterna acabados bruñidos y mates. El filo presenta hojas mates y lenguas bruñidas que funcionan como focos de iluminación, mientras que el canto y la entrecalle son lisos. Un cordón entorchado con centros y esquinas, determina líneas rectas y diagonales de percepción. Su funcionamiento es tan versátil que puede enmarcar todo tipo de temas.
El modelo "Carlos IV Príncipe" fue creado en la segunda mitad del siglo XVIII y se diseñó probablemente para enmarcar todas las obras que iban a formar parte de la decoración de la Casita del Príncipe de El Escorial. El marco, creado por orden de Carlos IV cuando todavía era príncipe de Asturias, pretendía la armonización de las decoraciones y de los diferentes óleos que allí se colocaron Esta tipología de marco se basa en el ya utilizado por Felipe V e Isabel de Farnesio para decorar el Palacio de La Granja de San Ildefonso. Será el modelo más generalizado en los talleres reales durante la segunda mitad del XVIII. Carlos IV, nieto de Isabel de Farnesio, se adjudicó numerosas obras de San Ildefonso enviándolas a otros palacios, como la Casa de San Lorenzo de El Escorial, eligiendo nuevos modelos con órdenes de talla para reenmarcar la colección. Presenta clara influencia del marco italiano denominado “Salvator Rosa” que se desarrolló en el Lacio e Italia central a mediados del siglo XVII y tendrá gran difusión hasta finales del siglo XVIII por toda Europa y Estados Unidos. En Gran Bretaña se reinterpreta y se le denomina “Carlo Maratta” por utilizarlo este pintor para enmarcar su colección.
El Museo del Prado conserva algo más de cuatrocientos treinta y cinco ejemplares de este modelo.