Mariquiña del Valle-Inclán
Hacia 1928. Óleo sobre lienzo, 46 x 37 cmNo expuesto
Retrato de María de la Encarnación Beatriz Baltasara Valle-Inclán Blanco, conocida como Mariquiña, cuarta hija del escritor Ramón María del Valle-Inclán. La niña había nacido en 1919 en la Puebla del Caramiñal (Pontevedra), lo que permite fechar la obra en torno a 1928, cuando la modelo contaba ocho o nueve años de edad. Ante un característico fondo verde que evoca un textil decorado con arabescos, similar a los que Echevarría empleó en algunos de los bodegones y floreros de la década de los años veinte, el pintor planteó la figura con cierta rigidez, subrayada por el vestuario de la muchacha, de apariencia escolar. El modelado firme y contundente de la cabeza y la ejecución con pinceladas muy pulsadas y precisas dan un aire delicado al rostro de Mariquiña, sin duda el fragmento más cuidado del lienzo, pero que adolece de cierto estatismo frente a las imágenes fotográficas que conocemos de ella. Sorprende la descripción prolija de las pestañas, separadas y destacadas artificiosamente, lo que quizá se deba al empleo de algún cosmético de moda con el que la pequeña podría haberse acicalado para posar.
Valle-Inclán cuidó con esmero la educación de sus hijos, incluida la de Mariquiña, que fue alumna de Isabel García Lorca, hermana menor del famoso poeta, en la escuela plurilingüe fundada por Jacinta Landa y que dependía de la Institución Libre de Enseñanza. La periodista Josefina Carabias la recuerda ya en aquella época “lista como un rayo, simpatiquísima”, rasgos de un carácter que debió mantener toda su vida, pues Ramón Gaya la evocaría después como “simpática, estrafalaria y nerviosísima”. Echevarría reflejó con fidelidad esos rasgos de su personalidad en un gesto tenso de su mandíbula y en la tirantez de su sonrisa, así como en su presencia grave, casi extravagante para una muchacha de esa edad. Tras el divorcio de sus padres en 1932, Mariquiña, acompañó a su padre a Roma y vivió con él en la Academia de España. En 1938 se instaló en París, y de allí se vio obligada a salir por su vinculación con el trotskismo rumbo a varios países hispanoamericanos –Cuba, Chile y México–, hasta que recaló en Argentina. Allí casó con el reputado escritor Daniel Devoto, y años después el matrimonio retornó a París, donde ella falleció en 2003.
G. Navarro, C., 'Juan de Echevarría. Mariquiña del Valle Inclán' En: Donación Hans Rudolf Gerstenmaier al Museo del Prado., Madrid, Museo Nacional del Prado., 2019, p.n.11 p.59-62