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Retablo de San Juan Bautista y Santa Catalina
Sevilla, Juan de (Autor de la obra original); Juan Soreda (Retocado por)
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Sevilla, Juan de (Autor de la obra original)
Juan Soreda (Retocado por)

Retablo de San Juan Bautista y Santa Catalina

1410 - 1425. Óleo, Temple sobre tabla, 161 x 155 cm. No expuesto

El conjunto consta de cinco tablas: la central con los santos titulares, San Juan y Santa Catalina, de pie, con seis figuras de guarnición, cuatro de Apóstoles, Pedro, Pablo, Bartolomé y un apóstol sin identificar, y dos de los santos Lorenzo y Antón. En las cuatro tablas laterales se representa, a la derecha, el Martirio de Santa Catalina, donde se ve a los ángeles rompiendo las ruedas de cuchillas, y la escena posterior de la Decapitación de Santa Catalina. En la parte de la izquierda se puede observar el Baile de Salomé ante Herodes, y la Decapitación de San Juan Bautista. Estas cinco tablas del Prado formaron parte de un retablo de la Catedral de Sigüenza, donde todavía se conservan el resto de piezas que lo completarían: la predela de los profetas, la Crucifixión, las otras cuatro escenas laterales: el Nacimiento de San Juan Bautista, Santa Catalina y los verdugos y dos tablas muy recortadas que representan el Anuncio a Zacarías y Santa Catalina ante el emperador, además de los santos de las entrecalles superiores: Gregorio, Jerónimo, Agustín, Francisco, Ambrosio, Águeda, Bárbara, Elena y Apolonia.

El conjunto sirvió de base para definir la personalidad del maestro de Sigüenza, bautizado así por Post; Gudiol lo identificó con Juan Hispalensis que firma un tríptico del Museo Lázaro Galdiano, que piensa puede ser el mismo Juan de Peralta que firma algunas otras obras de análogo estilo y de más pobre calidad. Ramos Gómez descarta que Juan de Sevilla y Juan de Peralta sean la misma persona, ya que sus estilos están bien diferenciados, a pesar de existir relaciones entre ambos, quizás por ser Peralta un discípulo de Juan de Sevilla.

Originalmente, el retablo pintado por Juan de Sevilla fue realizado para colocarse en la Capilla de San Juan Bautista y Santa Catalina, un lugar destacado de la catedral, en el espacio que ocupaba uno de los cinco ábsides de la primitiva cabecera del edificio románico. En la actualidad las tablas de la Catedral de Sigüenza se han sacado de la capilla y se han colocado en el muro sur del crucero, muy cerca de su emplazamiento original. Este retablo fue costeado a principios del siglo XV por algún miembro relevante de la familia de los Infantes de la Cerda, que recibió el uso de la capilla en aquel momento de parte del cabildo catedralicio. Debido a la falta de mantenimiento de la capilla por la familia de la Cerda, la fundación fue transferida a los Arce en 1487. A partir de ese momento destaca como promotor de la renovación y readaptación de la capilla Fernando Vázquez de Arce, prior de Osma y obispo de Canarias, que promovió casi todas las obras de la capilla. A principios del siglo XV el retablo se cambia de sitio, colocándose entonces en el muro este de la capilla, frente a la entrada. Es entonces cuando se encarga a otro pintor la renovación de los rostros de algunas de las figuras del retablo, para acomodarlos mediante estos repintes a los gustos estéticos de los nuevos tiempos, sin perder el carácter general arcaico del retablo. Dentro de este proceso de apropiación-asimilación del retablo, que había sido encargado el siglo anterior por la familia de la Cerda, se inscribe la sustitución de los escudos de la Cerda por los de los Arce-Sosa y la intervención del segundo pintor en los rostros de varios personajes, destacando su adaptación de los rostros del San Juan Bautista y Santa Catalina, aunque también se aprecian sus repintes en la tabla de la Decapitación de Santa Catalina, en el rostro de la santa, el emperador Majencio y uno de los testigos de la escena, cuya expresión es bien distinta de las caras góticas de Juan de Sevilla. Ramos Gómez atribuye la autoría de los repintes a Juan Soreda, que renovaría los rostros por encargo de Fernando de Arce, dentro de las labores de decoración y ennoblecimiento de la capilla recogidas en la concordia entre Fernando de Arce y el cabildo saguntino el 7 de febrero de 1518. La similitud formal entre los rostros renovados del retablo del Prado y otras obras de Soreda como el Retablo de Santa Librada en Sigüenza avalan esta atribución.

Las cinco tablas del Prado ingresaron en el Prado en momentos diferentes. La tabla central con San Juan Bautista y Santa Catalina debió salir de la Catedral en torno a 1922. Poco después la tabla aparece en la colección de Wenceslao Retana (1862-1924), pasando a su muerte a su hijo Álvaro Retana (1890-1970) que la puso en venta en la casa de antigüedades Linares, donde fue adquirida en 1929 por el Patronato del Tesoro Artístico Nacional, para el Museo del Prado. Las cuatro tablas restantes, de idéntica historia y procedencia, fueron compradas por el Museo del Prado al anticuario Sánchez Villalba, en 1930.

Ramos Gómez, Francisco Javier, La renovación de Juan Soreda en el 'Retablo de San Juan Bautista y Santa Catalina' del Museo de Prado y la Catedral de Sigüenza. Boletín del Museo del Prado, 2018, p.6-18 fg.1,3-7

Ficha técnica

Número de catálogo
P001336
Autor
Sevilla, Juan de (Autor de la obra original); Juan Soreda (Retocado por)
Título
Retablo de San Juan Bautista y Santa Catalina
Fecha
1410 - 1425 (Obra original); 1510 - 1523 (Repintes de los rostros)
Técnica
Óleo; Temple
Soporte
Tabla
Dimensión
Alto: 161 cm.; Ancho: 155 cm.
Procedencia
Catedral de Sigüenza, Capilla de San Juan Bautista y Santa Catalina, hasta 1922; la tabla central procede de la colección de Wenceslao Retana, h. 1922-1924; por herencia pasó a su hijo Álvaro Retana, 1924-1929; adquirida por el Patronato del Tesoro Artístico con destino al Museo del Prado, 1929-1930. Las cuatro tablas laterales fueron compradas por el Museo del Prado, con sus propios fondos, al anticuario Sánchez Villalba, en 1930

Bibliografía +

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Gudiol, José, Juan de Sevilla. Juan de Peralta, Goya: Revista de Arte, 5, 1955, pp. 259-260.

Post, Chandler Rathfon, A history of Spanish painting, XII, Harvard University Press, Cambridge, 1966, pp. 612.

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Salas, Xavier de, Museo del Prado. Catálogo de las pinturas, Museo del Prado, Madrid, 1972.

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Museo Nacional del Prado, Museo del Prado. Catálogo de las pinturas, Museo del Prado, Madrid, 1985, pp. 631-632.

Torne Poyatos, María Angeles, Pintura gótica española del Museo del Prado : catálogo críti..., [s.n.], Madrid, 1987, pp. 285.

Réau, Louis, Iconographie de L'Art Chretien. T. I. Introduction Generale, Kraus Reprint, Millwood, 1988.

Lafuente Calenti, Manuel, El retablo de San Juan y Santa Catalina (I), Ábside, 1991, pp. 13.

Museo Nacional del Prado, Museo del Prado: inventario general de pinturas, III, Museo del Prado, Espasa Calpe, Madrid, 1996, pp. nº1547.

Castillo-Ojugas, Antonio, Una visita médica al Museo del Prado, You & Us, Madrid, 1998, pp. 110.

López de Gereño Sanz, Mª Teresa, ''El patronazgo de los de La Cerda en Ia Catedral de Sigüenza: su capilla funeraria y el retablo de San Juan y Santa Catalina'' En: Imagenes y Promotores en el Arte Medieval: Miscelánea en Homenaje a Joaquin Yarza Luaces, Universidad Autonoma de Barcelona, Barcelona, 2001, pp. 477-493.

Portús, Javier, La Colección de Pintura Española en el Museo del Prado, Edilupa, Madrid, 2003, pp. 29.

Yarza Luaces, Joaquín, La nobleza ante el rey: los grandes linajes castellanos y el arte en el siglo XV, El Viso. Fundación Iberdrola, Madrid, 2003, pp. 222.

Museo Nacional del Prado, Enciclopedia del Museo del Prado, VI, T.F. Editores: Fundación Amigos, Madrid, 2006, pp. 2007-2008.

Juan de Sevilla & the Grajal retable, Matthiesen Ltd, Londres, 2015, pp. 30-39.

Ramos Gómez, Francisco Javier, La renovación de Juan Soreda en el 'Retablo de San Juan Bautista y Santa Catalina' del Museo de Prado y la Catedral de Sigüenza, Boletín del Museo del Prado, XXXVI, 2018, pp. 6-18 fg.1,3-7.

Otros inventarios +

Inv. Nuevas Adquisiciones (iniciado en 1856). Núm. 1547.
Autor: Anónimo / 1547 Asunto: Retablo de S. Juan Bautista y Sta. Catalina. / Tablas: central, 161 x 127 cm; laterales, / 135 x 64 cm. / Nº Catálogo: 1336. / Adquirido por los Patronatos del Tesoro Artistico y del Prado al Sr. Linares en 1930...

La obra no tiene exposiciones relacionadas

Objetos presentados +

Baile / danza: En la tabla de “La Danza de Solomé y Herodes”, en la parte inferior en el centro de la escena, Salomé danza, contorsionando la cabeza y moviendo las manos. El rico traje que lleva, tapa las demás partes del cuerpo (Proyecto Iconografía Musical, UCM).

Chirimía: En la tabla de “La Danza de Solomé y Herodes”, en la parte inferior derecha de la composición hay un dúo de músicos que tocan al parecer dos chirimías. La primera, correspondiente a la del músico que está más arriba del dúo de ministriles, a la derecha de la escena. Se ha pintado una chirimía de tamaño grande (posiblemente tenor), de una pieza de madera sin agujeros digitales, aunque la posición de los dedos los evocan. La embocadura debería ser de lengüeta doble y se ha pintado la “pirouette”, disco de madera para apoyar los labios y presionar para insuflar el aire. La morfología del instrumento es correcta, con tubo cónico que se abre en campana y un agujero acústico al final de la misma. En la segunda, sin embargo la morfología del instrumento se diferencia del anterior en su final, se ha optado por considerarlo también una chirimía. La diferencia respecto a la otra con la que hace conjunto, es que el final del instrumento no acaba en campana cónica sino en un tubo cilíndrico de mayor diámetro. Esta parte puede hacer referencia a la pieza que se ponía hacia el final de los tubos para cubrir las llaves, conocida como “fontanella”, aunque aquí ocupa un lugar inusual (Proyecto Iconografía Musical, UCM).

Libro

Corona

Palma

Rueda dentada

Fecha de actualización: 28-10-2020 | Registro creado el 28-04-2015

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