Thot como babuino
Siglo IV a.C.. Basalto, 95 x 52 cmNo expuesto
El babuino, procede de la colección del marqués del Carpio, que adquirió la pieza en Roma (sin contexto arqueológico) de una fuente no identificada. Un dibujo del álbum Carpio demuestra que las partes que faltan del mono eran añadidas. Está sentado con las patas flexionadas y con el rabo en el suelo, contorneando el cuerpo; tiene los dos antebrazos sobre los muslos y las manos sobre las rodillas, que hoy faltan, quedando solo los vástagos.
La figura en tiempos de Carlos III fue erróneamente interpretada como un oso y en el cuaderno de Ajello se identifica como Anubis. Representa al dios egipcio Thot en su forma animal. Este dios lunar egipcio suele llevar un creciente sobre la frente, es el señor del tiempo, de las matemáticas y del arte de escribir, de la ciencia de los rituales y de la magia. Así como define la duración de la vida humana en el nacimiento, también controla el peso de las almas en el juicio de los muertos y les conduce ante Osiris. La figura del Prado, de tamaño considerablemente mayor que el natural, lleva un cordón liso en torno al cuello, del que cuelga un pectoral en forma de templete vacío, en el cual originalmente quizá fuese pintada una figura. El pectoral podría haber llevado una plaquita incrustada (El Museo agradece la colaboración científica de las especialistas Carmen Pérez Die, Conservadora emérita del Museo Arqueológico Nacional, y Esther Pons Mellado Conservadora-Jefe del Departamento de Antigüedades egipcias y del Oriente Próximo del Museo Arqueológico Nacional)
Schröder, Stephan F, Catálogo de la escultura clásica: Museo del Prado II, Madrid, Museo Nacional del Prado, 2004, p.451-453