Vaso de pórfido
Hacia 1650. Pórfido, 61 x 48 cmGalería Jónica Planta Principal Norte
Siguiendo una moda generalizada durante el Barroco en los palacios reales europeos, el pórfido, evocador del color púrpura, enlazaba con ese remoto pasado imperial con el que se buscaba establecer un lazo de continuidad ininterrumpido. Estos vasos aportaban una sensación de riqueza y fastuosidad a las estancias palaciegas, como los que decoraron el Salón de los Espejos del Alcázar de Madrid. No hay noticia cierta su ingreso en las colecciones Reales. Quizá procede de la colección de don Gaspar Méndez de Haro, marqués del Carpio, virrey en Nápoles de 1683 a 1687. Anteriormente fue embajador en Roma, donde adquirió algunas esculturas. Dicha ciudad en el "Seicento" tenía casi la prerrogativa en la elaboración del pórfido.